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13 de agosto de 2015

Nassim Haramein





Nassim Haramein (Ginebra - Suiza 1962 - ) es un investigador autodidacta y polifacético que estudia e investiga física teórica, cosmología, mecánica cuántica, biología, química, psicología, antropología y civilizaciones antiguas. Propone teorías novedosas y revolucionarias como la teoría unificada de campos, la de los agujeros negros y la de las estrellas como puertas estelares, entre otras.

Gran divulgador, da conferencias por el mundo que han sido grabadas en gran parte y se pueden ver en internet a través de youtube, en las páginas que enlazo a continuación y que proporcionan más información sobre este personaje.

24 de julio de 2015

La evolución de la vida en el cosmos






Según el paradigma científico oficial, solamente existen seres vivos en nuestro planeta, la Tierra. Hoy por hoy, no se ha demostrado que haya vida más allá…
Pero los ufólogos y cada vez más científicos “heterodoxos” piensan lo contrario. Hay muchos indicios de la existencia de seres inteligentes no humanos que nos han visitado y nos visitan en la actualidad: Monumentos antiguos (pirámides y otros megalitos), testimonios religiosos, petroglifos, pinturas rupestres y no rupestres, esculturas, leyendas orales y escritas, testimonios de tribus primitivas, avistamientos, testigos, abducciones, informes militares desclasificados, círculos de cosechas, objetos fuera de tiempo y lugar….


 Este aluvión de “pruebas” es negado por la ciencia ortodoxa bien por ignorancia, ya que los científicos no se han molestado en documentarse debidamente, bien por otros motivos, como la negación del fenómeno OVNI, ordenada por los gobiernos dirigentes.


Pero si abrimos nuestra mente, no hacemos caso de la manipulada versión oficial sobre estos temas y nos documentamos adecuadamente (libros y revistas especializadas, internet) nos damos cuenta de que la realidad de la vida en el cosmos puede ser muy diferente.


Nos percatamos que este universo es bioamigable: Sería improbable que, dada la inmensidad del universo, nuestro planeta fuera el único apto para la vida. Sería algo absurdo y pretencioso. Cada vez se descubren más planetas y entre estos, más semejantes al nuestro.






Y no vale decir que, aunque existan civilizaciones extraterrestres inteligentes no pueden llegar hasta nosotros por las inmensas distancias del cosmos. Existen, por ejemplo, los portales estelares, los agujeros de gusano, el teletransporte, el manejo del espacio-tiempo …. Otra cosa es que nuestra civilización no haya llegado todavía a dominar tales tecnologías ¿o sí?


Como ya he escrito en otras ocasiones, los seres inteligentes no humanos pueden ser de diversa naturaleza. Pueden ser físicos y materiales o no materiales (de otras densidades diferentes de nuestra tercera densidad física). Y a su vez pueden ser terrestres, intraterrestres y extraterrestres. Es decir, puede que una de estas entidades conviva con nosotros y no la percibamos al no ser material, bien sea extraterrestre o terrestre. Serían los espíritus, por ejemplo. Hay que tener en cuenta que pueden existir mas realidades que nuestra realidad material, solapadas o no a esta. Muchos investigadores de estos temas lo afirman y la física cuántica lo apoya. 


Pero, aunque descartemos las densidades no materiales, los seres materiales inteligentes no se restringen a nuestro planeta. Y los demás planetas que contienen seres vivos están sujetos a procesos evolutivos semejantes a los que tienen lugar en la Tierra, es decir, procesos en los que se contempla el neodarwinismo, con mutaciones génicas, cromosómicas y genómicas, la endosimbiosis, la evolución saltatoria, etc.


Lo que ocurre es que como cada planeta no se puede considerar aislado de los demás sino que interacciona con todo lo que existe en el universo, los procesos evolutivos tampoco se producen de forma aislada en cada planeta sino que pueden interactuar. 

Por ejemplo, es posible la siembra de vida por “procesos naturales” (virus y bacterias en meteoritos y cometas) así como por “procesos artificiales” (a través de seres inteligentes extraterrestres). El ADN no tiene por qué ser exclusivo de nuestro planeta. Es muy posible que sea una molécula universal que puede “viajar” de planeta en planeta, bien a través de virus y bacterias, bien con o dentro de portadores inteligentes.


Es decir, la evolución de los seres vivos y de la especie humana en la Tierra puede haber sido más “compleja” de lo que los científicos ortodoxos creen: El ADN extraterrestre puede haber contribuido en mayor o menor medida en la evolución de la vida en la Tierra; incluso el ADN en nuestro planeta puede haber sido de procedencia extraterrestre (siembra extraterrestre).


Y, yendo más lejos, determinados seres vivos terrestres puede que no sean tan terrestres sino traídos a nuestro planeta en naves espaciales y una vez aquí, se han adaptado y han evolucionado en la Tierra.

Y como consecuencia de las siembras y visitas extraterrestres, puede que el intercambio de genes y las hibridaciones interplanetarias sean bastante frecuentes.  De hecho, muchos investigadores y testigos alertan de hibridaciones entre humanos y extraterrestres, que no sería novedoso ya que los textos sagrados como la Biblia, ya indican estos hechos. Es el caso de los "ángeles caidos" que tomaron a las hijas de los hombres...


Además, en lo que respecta a nuestra especie, puede que hayamos sido “creados” por manipulación genética y tengamos genes de dioses extraterrestres (¿Anunnakis, otros?) o que incluso procedamos de otros lugares del universo, ya que, según piensan determinados estudiosos de estos temas, los seres bípedos humanoides no tienen por qué ser exclusivos de nuestra Tierra.








La convergencia evolutiva predice vida similar a la terrestre en otros planetas


7 de julio de 2015

Lo que se nos oculta







Los avances científicos y tecnológicos de la humanidad actual se producen a un ritmo acelerado desde hace ya bastante tiempo. Después de un periodo de una “oscuridad científica” considerable acaecida durante la Edad Media, con el Renacimiento vuelve a despertar la curiosidad humana por la naturaleza y la ciencia y la mentalidad científica se va acrecentando, pasando por la revolución industrial de la segunda mitad del siglo XVIII, los descubrimientos del siglo XIX y, sobre todo, del siglo XX. 

En la actualidad,  en este naciente siglo XXI la ciencia y la tecnología sigue avanzando de forma importante: A resaltar los avances en nuevos materiales, nanotecnología, ingeniería genética, informática, inteligencia artificial y ciencias del espacio.

Lo anteriormente escrito es lo que un ciudadano medio, con cierto interés cultural, puede constatar si está en contacto con la las fuentes de información oficiales y ha recibido una educación y enseñanza normalizadas. Pero la persona curiosa y amante de lo misterioso puede llegar a descubrir, sobre todo si busca adecuadamente en la red, bastante información que los medios oficiales ignoran u ocultan.

En primer lugar, todo lo relacionado con el fenómeno OVNI. La desinformación y ocultación de este fenómeno por parte de las autoridades militares y gubernamentales es prácticamente total y en muchas ocasiones, burda y hasta ridícula, teniendo en cuenta las aplastantes evidencias de todo tipo (avistamientos,  huellas de estos, relatos históricos, petroglifos, pinturas, leyendas, tradiciones orales, megalitos, etc.) que existen y han existido de visitas extraterrestres de todo tipo desde el origen de estas humanidad.

En segundo lugar las llamadas ciencias ocultas que se pueden enmarcar como ciencias parapsicológicas que demuestran las potencialidades larvadas de la especie humana y que solamente determinadas personas tienen de nacimiento o porque han conseguido desarrollarlas (generalmente alguna de ellas) al tener acceso a sabidurías ocultas. Me refiero a poderes como la telepatía, telequinesia, precognición, clarividencia y otros. Es justo reconocer que en la actualidad se están tomando cada vez más en serio estas ciencias parapsicológicas.

En tercer lugar los avances científicos y tecnológicos “secretos” que desarrollan los países punteros de nuestro planeta, sobre todo EEUU y Rusia. Parece ser que muchos de estos avances se han conseguido gracias a negociaciones más o menos turbias con determinadas razas extraterrestres que han enseñado a estas élites humanas algunas de sus tecnologías como por ejemplo técnicas antigravitatorias, de teletransporte, manejo del espacio-tiempo… entre otras. Otras veces los militares de estas superpotencias han conseguido fabricar naves espaciales más o menos rudimentarias aprovechando la captura de naves extraterrestres accidentadas, aplicando la llamada tecnología inversa o bien por las enseñanzas anteriormente mencionadas. Por ejemplo, se habla de que los nazis ya consiguieron fabricar platillos volantes.

En cuarto lugar la ocultación de nuestra verdadera historia y origen, de forma premeditada o por simple ignorancia. Me refiero, por ejemplo, a la existencia de humanidades anteriores a la nuestra, tales como la Hiperbórea, Lemúrida, de Mú y Atlántida. Estas humanidades, lo mismo que la actual en sus comienzos, han estado en contacto directo con sus dioses (entidades inteligentes no humanas, muchas de ellas extraterrestres). En lo que a nuestra humanidad respecta, ya desde finales de la edad antigua, estos dioses decidieron ocultarse más o menos a nuestra vista. De todas formas, muchos investigadores creen que nos gobiernan desde las sombras. 

En cuanto al origen humano hay que enmarcarlo en el contexto del universo y no solamente en este planeta. Hay fuentes que indican que la raza humanoide, al igual que la reptiloide, entre otras razas bípedas inteligentes, es universal, de manera que humanoides has existido y existen, por ejemplo, en otros lugares de nuestra galaxia y han podido llegar a nuestro planeta hace más tiempo de lo que se cree…. 
También son de considerar los relatos de las tablillas sumerias sobre los dioses sumerios, los Anunnaki, que “recrearon” al actual Homo sapiens a “imagen y semejanza” suya para utilizarlo en su provecho, cuando llegaron a la Tierra, hace unos 450 mil años.

Por último reseñaré la consideración del hombre como un ser espiritual además de material, aspecto que se suele ignorar en las sociedades desarrolladas actuales que son predominantemente materialistas. La existencia de un espíritu inmortal en cada persona enlaza por ejemplo con la teoría de la reencarnación y con una fuente creadora superior de naturaleza cósmica, el verdadero Dios.


12 de junio de 2015

El campo cuántico del cosmos




El cosmos (universo de universos) físico y material forma parte de un cosmos más global, creado por el Dios primigenio o conciencia cósmica. Este cosmos global consta de un campo cuántico de información compuesto, además de por materia, por energía y por conciencia. La materia es la que percibimos como humanos y seres materiales que somos y a nivel subatómico, corresponde a las partículas. La energía viene determinada por una frecuencia vibratoria y corresponde, a nivel subatómico, a las ondas. La conciencia corresponde al pensamiento creador y modificador de la materia y forma parte del campo fuente o campo creador primordial (Dios). Materia, energía y conciencia están conectadas por el campo cuántico de información, invisible, más allá del tiempo y del espacio, y no se pueden considerar como entidades distintas.

En este sentido, Joe Dispenza, en su excelente libro “El placebo eres tú” indica:

“Como el campo cuántico es un campo invisible de información, una frecuencia más allá del tiempo y del espacio de donde surge todo lo material, y además, se compone de conciencia y energía, todo lo físico que existe en el universo está unificado e interconectado en este campo. Y como todo lo material se compone de átomos, que a su vez están conectados más allá del tiempo y del espacio, tú y yo, y todo cuanto hay en el universo, está conectado por medio de ese campo de inteligencia – personal y universal, tanto dentro como a nuestro alrededor – que da la vida, información, energía y conciencia a todo cuanto existe.”


1 de junio de 2015

El universo viviente






Actualmente estoy convencido de que nuestro universo (y probablemente otros universos) es un “hervidero de vida”. No solamente de vida vírica y microbiana sino también de vida pluricelular, vegetal y animal y además, de vida inteligente, igual de inteligente que la especie humana o más… mucho más.

Como indica el segundo principio (de la correspondencia) del Kybalión: "Como es abajo es arriba o viceversa", nuestro universo es homogéneo, aunque tenga sus singularidades, y las leyes físicas y químicas se extienden por todo el: Por ejemplo, las estrellas y los planetas se repiten, lo mismo que sus movimientos. Por supuesto que hay que contar con la gran diversidad de todos ellos. 

Lo mismo ocurre con los seres vivos y sus leyes biológicas y de evolución. Son muy diversos, con sus peculiaridades evolutivas en cada planeta pero sus arquitecturas, planes de organización y, por ende, sus fisiologías y funcionamientos se repiten a grandes rasgos. A este respecto, conviene leer el libro “La teoría de los diseños coincidentes” de Herikberto M.Q. Esto quiere decir que en los planetas aptos para la vida, que son muchos, habrá virus, bacterias seres unicelulares eucariotas y seres pluricelulares eucariotas, entre ellos, vegetales, animales y seres inteligentes de tipo bípedo humanoide.

Además, es muy posible, que entidades inteligentes que hayan evolucionado lo suficiente como para conquistar parcelas del universo, hayan sembrado de vida semejante a la suya, otros planetas a los que han llegado, bien inhabitados, o bien ya con vida y en este caso han interaccionado con esta vida,  por ejemplo, provocando hibridaciones a varios niveles. Es la teoría de “la panspermia dirigida”, propuesta por el premio nobel Francis Crick. En este sentido, hay muchos ufólogos que opinan que el Homo sapiens es un híbrido en mayor o menor grado, de seres extraterrestres (dioses) y de antecesores homínidos terrestres, como el H. erectus y el H. neandertalensis.

Centrémonos más en las entidades inteligentes no humanas. Ya he dicho que el grado de inteligencia y consciencia puede ser variable con respecto a nosotros, siendo, muchas veces, muy superior, tanto tecnológicamente, como espiritualmente.

Así pues, estas entidades se pueden clasificar en extraterrestres, intraterrestres y ultraterrestres, sin excluirse unos a otros.

Los primeros, lo extraterrestres, son los más conocidos entre los ufólogos. Son los que vienen de otras estrellas y sus planetas en sus naves espaciales, a través de, por ejemplo, agujeros de gusano, entrando y saliendo por puertas estelares y viajando a través del tejido espaciotemporal, por lo que pueden ser viajeros del pasado o del futuro; incluso, cabe la posibilidad, de que sean los propios humanos del futuro los que nos visiten. También pueden provenir de otros universos, ya que los agujeros de gusanos pueden interconectar varios universos entre si. Se han detectado muchas razas de extraterrestres inteligentes, la mayoría bípedas, las cuales se agrupan en varias categorías: Humanoides, reptilianos, felinos, carianos (aves bípedas) insectoides, grises, etc.

Los segundos, los intraterrestres, son entidades inteligentes que viven en el interior de nuestro planeta. Se sabe que en el interior de la corteza terrestre hay una red más o menos extensa de cuevas y galerías, que pueden ser de tamaños colosales y que pueden estar extendidas a lo largo y ancho del planeta. Hay investigadores que opinan que nuestra Tierra es hueca (teoría de la tierra hueca) y algunos afirman que la mayor parte de los planetas también son huecos, como el nuestro, y que son habitables. Bien sea de una forma u otra, existen seres inteligentes intraterrestres de varios tipos (humanoides, reptilianos…) que pueden ser indígenas de la Tierra o extraterrestres.

Los terceros, los ultraterrestres, no son físicos, aunque pueden materializarse y hacerse ver. Pertenecen a otras densidades o dimensiones (según la terminología empleada) no físicas, a partir de la cuarta densidad y entran dentro de los estudios de la metafísica.
Estas entidades pueden convivir con nosotros sin enterarnos, ya que no los percibimos, al no ser que se manifiesten. Pueden ser terrestres o extraterrestres y también intraterrestres. Entre ellos podríamos citar a los fantasmas, espíritus, seres de luz, determinados dioses, ángeles, demonios, etc.

Todas estas entidades inteligentes no humanas, a su vez, pueden ser beneficiosas, perjudiciales o  indiferentes con respecto al ser humano, habiéndolas llamado con diversos nombres como dioses, ángeles, demonios, diablos, dragones, nórdicos, grises, reptilianos, fantasmas, hadas, duendes, etc.