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7 de octubre de 2014

¿Será tecnológico el futuro de la especie humana?





En la segunda mitad del pasado siglo XX y, sobre todo, en este nuevo siglo XXI, el hombre está avanzando significativamente en el progreso científico y tecnológico. Materias como la informática, robótica e inteligencia artificial, nanotecnología y biotecnología, entre otras, que surgieron en el siglo pasado, actualmente están alcanzando su madurez y progresan de forma importante.

Tal es así, que la lenta evolución biológica de la especie humana, comparable a la del resto de los seres vivos, está sufriendo una segunda aceleración. 

La primera aceleración, ya propiamente humana, correspondió a la evolución cultural, gracias al sorprendente y rápido desarrollo de su mente, como lo testimonia la aparición de la agricultura y ganadería, por ejemplo. A partir de este hito, la humanidad ha comenzado a liberarse en su evolución biológica, en cierto modo, produciéndose la consiguiente evolución cultural, que entre otras consecuencias, ha propiciado una intensa transformación del medio ambiente por parte del ser human, para bien o para mal.

La segunda aceleración corresponde a la aceleración científico-tecnológica, a partir de la segunda mitad del siglo pasado y que avanza a ritmos cada vez más veloces. En este aspecto, como indica Ray Kurzweil, la evolución humana se puede estár acercando a una singularidad, en la que se puede dar un salto espectacular en la transformación del hombre y su inteligencia; sería la aparición del "Homo tecnológicus" que ya ha avanzado varias películas de ciencia-ficción como Terminator y Robocop, entre otras. Incluso, Kurzweil va más allá y pronostica el fin del hombre biológico, que es sustituido por el hombre robótico, al cual ha transferido su mente y que es más adecuado para explorar el cosmos.

Este futuro no deja de ser una posibilidad, entre otras "más humanas y biológicas".
De todas formas habría que contemplar, no solo el desarrollo científico- tecnológico de la especie humana, sino también el desarrollo ético-espiritual, necesario para evitar posibles autoextinciones.

Como complemento a estas reflexiones, enlazo un artículo de "Tendencias Científicas":


3 de febrero de 2014

La ciencia ficción, ¿anticipa la realidad?





La ciencia ficción, ¿anticipa la realidad?

Interesante pregunta que nos podemos plantear. En mi opinión, muchas veces si. 

A mi siempre me ha gustado la ciencia ficción: He leído libros al respecto (Julio Verne ya es un caso típico de anticipación), y sobre todo he visto bastantes películas sobre el tema. Claro está que no todas las películas son iguales. Las hay de gran calado como "2001: Una odisea del espacio" y otras, con más o menos calidad, que son para entretener a los aficionados al género y nada más.

En determinadas películas, no solo se anticipan avances científicos y tecnológicos del futuro, sino que de forma, a veces intencionada, se desvelan secretos que el sistema de gobernación mundial ( la "matrix") nos oculta. El que quiera entender... que entienda, viene a decir el director de la película. Tal sería el caso de la anteriormente mencionada película de Stanley Kubrick , de "Stargate", la saga de Startreck, o de "La guerra de las galaxias" por ejemplo.


Para completar estas reflexiones mías coloco algunos aderezos:









14 de junio de 2013

¿Espíritus informáticos?







            Para la ciencia, el alma, el espíritu, o como se quiera denominar no está demostrado; en todo caso, si existiese podría ser una forma desconocida de energía o todavía no identificada. ¿Que tipo de energía? Energía electromagnética... luminosa.... del vacío.... mental....

  ¿ Es quizá, nuestra actividad mental recogida y almacenada, a medida que la producimos, por inteligencias superiores, o bien de forma natural, en entidades de información energética y de esta forma conservada e inmortalizada? Es posible que estas entidades o almas, que se van fabricando con la vida de cada persona, luego sean utilizadas por entidades superiores (dioses), para enriquecerse o bien pasen a formar parte del "espíritu" del Universo.

De forma que en el Universo hay varios niveles de organización: 1.- la materia no viva, asociada a la energía conocida con sus múltiples variantes 2.- la materia viva, asociada a la energía espiritual: Los seres vivos almacenan información en unas unidades de información biológica, los genes. Para esto utilizan un lenguaje de 4 letras (las 4 bases nitrogenadas del ADN) que forman unidades variables de secuencias formadas por variaciones con repetición de estas letras. A lo largo de la vida individual de los miembros de una especie, estos genes van registrando la información de sus experiencias vitales, influenciadas por el ambiente y van determinando la evolución de la especie; se almacena toda la información de la historia de la especie, de sus orígenes y ancestros en los genes de sus individuos. La especie, a través de sus miembros, va evolucionando, se va transformando, según los cambios ambientales. Pero también existe un influjo de la especie en el ambiente, de manera que ambos, en cierta medida, se transforman juntos, interaccionando entre si.

 El gran caudal informativo almacenado en los genes de las diferentes especies de seres vivos puede que se consiga transvasar a entidades espirituales energéticas capaces de almacenar dicha información; serían las almas o espíritus, bien individuales de cada ser vivo, o al menos de determinados seres vivos con cierta complejidad ¿humanos? O bien una energía colectiva que recoge la información biológica, una energía espiritual cósmica. Lógicamente, no estamos seguros de que esta "fabricación de almas" tenga lugar de forma natural.... Pero, en un futuro, la tecnología nos puede "echar una mano". ¿Cómo se consigue esto?

   El camino puede ser a través de los biochips. Las neuronas establecen circuitos neuronales en el encéfalo, según la información genética por un lado y según las experiencias ambientales y vitales por otro, y estos circuitos son la base biológica de las "funciones espirituales" de la especie humana. Si la información neuronal se consigue trasvasar a chips informáticos, la experiencia vital de una persona se puede almacenar de forma permanente en máquinas. Se pueden conectar microchips en una persona, o bien fabricar neurochips, que siendo inocuos para ella, vayan recogiendo su información vital desde que nace hasta que muere y esta información se vaya almacenando permanentemente, de forma semejante a como se almacena información en una especie de  CD-Rom. Posteriormente estas informaciones vitales se podrían utilizar de diversas formas. Es una forma de que seres inteligentes (¿dioses?) adquieran información de nuestro planeta a través del procesamiento y análisis de nuestras experiencias vitales. De alguna manera estas informaciones que conservan nuestras "vidas" nos hacen inmortales. ¿Pueden transferirse a nuevos cuerpos? ¿Se acumulan, junto con otras y dan lugar a inteligencias cada vez más perfectas y poderosas?

A propósito de estas mis reflexiones que hice en 2002 en un artículo "Después de la vida", ha llegado a mí una noticia de Quo: 


que incide en los argumentos expuestos en el artículo.

¿Estará nuestro futuro en la fusión hombre-máquina primero y después en un estado no biológico de la humanidad, tal como apunta Ray Kurzweil en su libro "La singularidad está cerca"?





18 de abril de 2013

Evolución artificial (2)







"El cuerpo humano es un gran problema. Ya no lo necesitamos. Si pudiéramos deshacernos de él podríamos vivir mucho más tiempo. Investigar sobre ello sería algo más provechoso. Los cyborgs del futuro tendrán cuerpos tecnológicos con cerebros biológicos en parte. Habrá una inteligencia global con individuos como nodos dentro de la red. Los humanos que no se actualicen a la última versión, los ordinarios, lo tendrán muy difícil."


Estas son las inquietantes palabras de Kewin Warwick, profesor de cibernética en la Universidad británica de Reading, conocido como “capitán cyber” y entrevistado el 17 de abril con motivo de su venida a España:


Estas ideas apuntan a una suerte de asociación entre humanos y máquinas por ellos creadas, en un salto evolutivo similar a la endosimbiosis que posibilitó el surgimiento de la célula eucariótica a partir de la asociación de bacterias hace unos 2 mil m.a. 

Esta nueva asociación se enmarcaría dentro de las progresivas asociaciones de la materia y de la vida que producen complejidad en la evolución del universo:


Partículas subatómicas – átomos – moléculas – macromoléculas – orgánulos – células – organismos pluricelulares….

 Lo he he explicado en mi artículo “Evolución de la materia y de la vida” del año 2000.

A partir de la materia surge la vida y a partir de esta vida surge la vida inteligente como la vida humana, por ejemplo, y una posible, si no, probable evolución de esta vida humana puede que sea esta asociación hombre-máquina, quizá en la línea que apunta Warwick. 

Esta asociación, siempre y cuando se realice adecuadamente, podrá potenciar enormemente al ser humano y, entre otras ventajas, favorecer una especie de inmortalidad. Nuestra mente formará parte de una mente global sostenida por máquinas, mucho más resistentes que los cuerpos biológicos, y además estos cyborgs interconectados por una red inteligente se podrán reproducir y perpetuarse, evolucionar y fortalecer sus mentes. Esta nueva forma de vida inteligente puede que sea mucho más adecuada para expansionarse en el universo y conquistar nuevos planetas.


10 de abril de 2013

Evolución artificial (1)







Desde que ha aparecido el Homo sapiens en La Tierra, la evolución se ha acelerado. Me explico: Me refiero a la evolución propiciada por el propio hombre, una suerte de evolución artificial. 

Antes del hombre la evolución era un proceso natural, enmarcado en el devenir temporal del universo según la flecha del tiempo termodinámico de expansión a partir del la gran explosión, con la que surgió nuestro universo. En un momento determinado – hace unos 4 mil m.a. – surgió la vida en nuestro planeta y comenzó la evolución biológica regida por las reglas neodarwinistas. Los genes de los seres vivos han ido mutándose primero y después recombinándose y con ayuda de otros procesos evolutivos como la endosimbiosis y asociaciones de seres vivos, la colaboración de virus, etc, la evolución de la vida ha ido avanzando, unas veces más lentamente y otras más rápidamente, ajustándose a la presión de selección medioambiental pero siempre en periodos de tiempo amplios, de miles y millones de años; el tiempo siempre ha sido un efectivo cómplice de esta evolución.

Pero ha aparecido el hombre y las cosas han cambiado en cierto modo. Ya los primeros agricultores y ganaderos practicaron una suerte de selección artificial en plantas cultivadas y ganado, como acertadamente señaló Charles Darwin, para argumentar su teoría de la selección natural. Este proceso, que sigue practicándose hoy en día, acelera considerablemente el proceso de selección de seres vivos, pero hay procesos inventados por la mente humana que aceleran y acelerarán todavía más la evolución biológica, en especial la humana. 

En primer lugar la modificación del genoma por métodos de ingeniería genética. Esta tecnología, está perfeccionándose cada vez más y en un futuro, no solo se podrán reparar y/o sustituir genes defectuosos en los seres vivos y en el hombre sino que se podrán seleccionar “a la carta” bebés con arreglo a unas determinadas cualidades; incluso se podrían “crear” razas o especies nuevas. Claro que hay que tener en cuenta los frenos éticos que se pondrán a algunas de estas opciones.

Por otro lado hay que considerar los avances en computación e inteligencia artificial. Es probable que en un futuro se fabriquen máquinas inteligentes en forma de ordenadores o de robots, entre los que se podrían encontrar los androides. Estos robots podrían realizar – de hecho ya lo hacen – trabajos que el hombre no desea o no puede realizar. Serían muy útiles en tareas espaciales, como viajes al espacio, por ejemplo. Estos androides podrían construirse, con el tiempo, pareciéndose cada vez más al ser humano, teniendo sentimientos, capacidad de decisión y consciencia, (los androides podrían ser mixtos, con componentes biológicos como neuronas y componentes no biológicos, propios de los robots convencionales) por no hablar de una inteligencia mucho más potente, al menos más rápida, como es propio de los ordenadores.
Es decir, un posible futuro de la humanidad podría ser el androide mixto.... A este respecto es interesante la siguiente noticia:

Cyborgs en 2045

 Como la ciencia-ficción ha insinuado, las máquinas podrían superar al hombre, incluso manejarle según sus intereses, en una especie de esclavitud. Esperemos que la inteligencia de estas máquinas no se escape a nuestro control y que esto no ocurra. Estas máquinas podrían adquirir autonomía propia, sobre todo si consiguen la capacidad de reproducirse por sí mismas y evolucionar, como lo hacen los seres vivos. De hecho ya se está trabajando en este proceso.

Por último hay que considerar los avances de la nanotecnología, es decir la construcción de minimáquinas de todo tipo de tamaño microscópico que podrían introducirse en los organismos vivos, por ejemplo humanos, para realizar una serie de acciones diversas, como acciones terapéuticas, de potenciación de la mente (microchips cerebrales), etc. Por no citar la construcción de nanorobots, prácticamente invisibles que podrían actuar de múltiples formas, pasando desapercibidos, salvo para los científicos que los han programado para una determinada tarea.



En fin, el futuro de la humanidad, si ésta no se autodestruye, puede ser apasionante, quizá peligroso y en cierto modo, inimaginable….


26 de julio de 2011

Evolución fantástica de la especie humana (II)


        



 Procedencia extraterrestre: Humanoides extraterrestres de diversa naturaleza, (reptiloides, insectoides, grises, rubios, etc.) han podido llegar a nuestro planeta en diversos momentos, en los 4.600 m.a. que tiene la Tierra. Los alienígenas que la hayan visitado en el tiempo en el cual vivían los antropomorfos, han podido dar lugar a híbridos, creando a la especie humana, aunque, biológicamente hablando, esta hibridación es mucho más improbable que la hibridación terrestre del ejemplo anterior; en este caso, habría que superar la incompatibilidad microbiana, y por supuesto, la genética; el rechazo sería definitivo.

En contra de esta teoría de la hibridación y sus variantes, está la semejanza genética del hombre con su pariente vivo más próximo, el chimpancé, (alrededor del 99% de los genes son iguales) lo cual descarta una acción biológica de hibridación, e invita a pensar más bien en un proceso evolutivo de ambos seres, chimpancé y hombre, a partir de antecesores comunes. Pero...

También es posible que los extraterrestres hayan manipulado genéticamente los óvulos y espermatozoides de los antropomorfos, por ejemplo provocando una fecundación "in vitro" previa manipulación de ciertos genes y luego insertando el óvulo o ya el cigoto fecundado en la hembra antropomorfa y de esta forma ha aparecido el hombre a partir de nuestros antecesores primates sin hibridación alguna. Solamente han existido técnicas de ingeniería genética, tal y como estamos empezando a vislumbrar en la actualidad. Sería una verdadera "creación" humana, partiendo de antropoides.

  Procedencia espiritual: Esta es la más misteriosa; Aunque hay testimonios de personas que indican haber percibido espíritus, y las religiones también afirman la existencia de éstos, científicamente no esta demostrado que existan; en la casuística OVNI hay testimonios de seres espirituales, aunque no son los más abundantes; las religiones afirman la existencia de varios tipos de estos seres, por ejemplo, los ángeles;

También hay casos de apariciones de espíritus de diverso tipo en la vida real. Las religiones también aseguran que el hombre está compuesto de un cuerpo material, que muere y de un alma espiritual que es inmortal. Este alma puede evolucionar, es decir puede perfeccionarse espiritualmente y alcanzar niveles de mayor gloria y acercamiento a Dios. Este ser creó al hombre a su imagen y semejanza y le dio un alma inmortal. Esta frase de la Biblia se puede interpretar como una forma de hibridismo: El hombre es un híbrido entre un primate antropomorfo y un ser espiritual ¿Dios?, que le ha proporcionado el espíritu o alma. ¿De donde procede este ser espiritual? Según las religiones monoteistas, como la cristiana, Dios es el creador de todo el Universo y lo domina y controla y ha creado al hombre para alabanza y gloria suya. Según las religiones politeistas, los dioses han creado al hombre, con fines semejantes. ¿Cómo se puede interpretar también a Dios o los dioses desde un aspecto espiritual? Pueden ser seres extraterrestres espirituales: seres, en principio materiales, cuyo grado de evolución y perfección ha sido tal que se han convertido en seres espirituales de gran poderío. También pueden ser seres desde siempre espirituales; unas formas de manifestarse la energía del Universo, es decir formas energéticas poderosas e inteligentes, que controlan la materia. Estas formas pueden dominar el espacio-tiempo o bien, vivir en un Universo paralelo, o lo que es lo mismo, ser formas de otra dimensión, que cuando quieren pasan a la nuestra y nos controlan. Un ser o seres espirituales se "reproducen" e introducen pequeños fragmentos de su entidad, las almas, en cuerpos de animales antropomorfos, con lo cual se obtienen "híbridos" que son los hombres; pero estas almas deben de sufrir un proceso de evolución, transformación o perfeccionamiento dentro de estos cuerpos materiales; es como si este ser (seres) experimentara con estas almas al introducirlas en los cuerpos para lograr de esta fusión alma-cuerpo entidades espirituales más perfectas y poderosas, con arreglo a un plan universal, quizá en beneficio de este ser o seres, que así se enriquecen de estas experiencias corporales, una vez que los cuerpos mueren y las almas regresan a él o ellos; según esta teoría, los hombres tiene una misión "gloriosa" en este mundo y no mueren; su alma, inmortal se reúne con Dios, una vez cumplidos sus objetivos en sus experiencias terrenales y el Universo continua su proceso de cambio y evolución.

6 de julio de 2011

Evolución fantástica de la especie humana (I)



El origen y evolución de la especie humana se puede ver desde otra perspectiva diferente a la científica: la perspectiva "fantástica". Analicemos las posibles alternativas.   
            Una de las hipótesis más sugestivas es la del híbrido: El hombre es un ser híbrido resultante de un mamífero antropomorfo y otro ser. ¿Qué naturaleza tiene este otro ser? Se me ocurren tres procedencias: una terrestre, una extraterrestre y una espiritual.
          Procedencia terrestre: Una civilización de seres terrestres muy avanzada y de épocas pasadas, vive en la Tierra y utlilizando métodos de ingeniería genética ha fabricado a la especie humana a partir de un primate antropomorfo. ¿Con que intención?
        Quizá por necesidad (supervivencia de sus genes), quizá para entretenimiento suyo (mascotas), quizá para utlilizarla en su provecho (sirvientes o esclavos)... ¿Cómo son estos seres? Desde luego, son seres que no se dejan ver fácilmente. Están ocultos, en el interior de la Tierra, en el océano... ¿Pertenecen los OVNIS a estos seres? ¿Qué tipo de seres vivos son? Una de las teorías, expuesta por David Barclay en su libro "Extraterrestres",  es que son dinosaurios superinteligentes, bípedos y pequeños, con aspecto de humanoides, que evolucionaron en el Cretácico, alcanzaron una alta tecnología, siendo capaces de explorar el espacio (como nosotros lo estamos empezando a hacer), se desplazaban mediante platillos volantes o naves espaciales para tal fin y que sufrieron un desastre nuclear. Esta hecatombe acabó con los dinosaurios y otras formas de vida a finales del Cretácico. Consiguieron sobrevivir, permaneciendo ocultos de las secuelas nucleares bajo tierra, o bien, bajo el agua, y una vez recuperados, nos "crearon" y "criaron" con fines no muy claros. No se comprende bien su empeño en ocultarse a nuestros ojos...
    Según este razonamiento, lo mismo que los dinosaurios originaron seres inteligentes, otros grupos animales también lo podrían haber hecho, igual que lo han podido hacer los mamíferos antropomorfos, sin necesidad de intervenciones externas; lo que hay que considerar es que los dinosaurios han tenido mucho más tiempo para desarrollar la inteligencia (más de 150 m.a.) que los mamíferos (70 m.a.), y lo que no deja de asombrar es la rapidez con la cual ha surgido al inteligencia en los antropomorfos, para ser un proceso de evolución natural.
            Se puede pensar que otros animales, aparte de los humanos y los ¿dinosaurios?, han podido desarrollar inteligencia; en los vertebrados, puede que las aves, pero no se tienen testimonios de aves inteligentes en la literatura OVNI (las aves pueden ser futuros candidatos para desarrollar seres inteligentes, suponiendo que en el futuro, el hombre desaparezca); y en los invertebrados, los insectos; sí hay algunos ejemplos, aunque pocos, en dicha literarura, de alienígenas de este tipo, los insectoides, pero parece poco probable que animales de este tipo puedan desarrollar seres inteligentes; primero por la naturaleza de sus ganglios cerebroideos, que más bien dan lugar a conductas estereotipadas y nada flexibles, con lo cual un comportamiento con aprendizaje individual es muy poco probable, y segundo porque los artrópodos se caracterizan por su pequeño tamaño, ya que el exoesqueleto limita su crecimiento. Otros posibles candidatos en el mundo de los invertebrados, podrían ser los cefalópodos, es decir los pulpos y similares, los cuales tienen un cerebro bastante desarrollado; pero estos animales son acuáticos y además no existen ejemplos en la casuística OVNI.
 Otra alternativa "terrestre" para explicar el origen de la humanidad es que somos híbridos de civilizaciones humanas futuras de alto desarrollo tecnológico (los O.V.N.I.S.) que retroceden en el tiempo y nos han visitado y visitan para dirigir nuestro progreso y tal vez hibridarse con humanos del pasado, con fines que se nos escapan, quizá en un intento de que sus genes se revitalicen y sobrevivan. Esta alternativa roza los límites de lo posible y se entiende dificilmente.

16 de marzo de 2007

Futuro optimista del hombre IV




También son importantes los logros en medicina y en ingeniería genética. Cada vez tienen más éxito los transplantes de órganos y los implantes de órganos artificiales. Las operaciones se realizan con tecnología cada vez más sofisticada; el bisturí va siendo sustituido por otras herramientas más eficaces como el láser, los ultrasonidos, las microcámaras, tejidos artificiales, etc. Las enfermedades genéticas serán cada vez mejor superadas, gracias a la sustitución de genes defectuosos por genes sanos. Incluso se habla de la mejora de la especie, en este sentido. También, si los métodos de clonación se perfeccionan, se podrían obtener superhombres clónicos, aunque con fines diversos, no siempre positivos. Todos estos avances nos conducirían a la superación de enfermedades y de muchos inconvenientes de la vejez, con lo que la población cada vez tendría una mejor calidad de vida y una edad media más elevada. ("Homo supersanus") Estos avances, positivos, favorecerían un aumento de la población humana, ya de por sí cada vez más elevada, lo cual daría lugar a una competencia cada vez mayor, y a un recrudecimiento de guerras y matanzas. Al final, se podría lograr una población mundial con una alta tecnología, y con una regulación estricta de la natalidad, siempre y cuando el potencial reproductor de la especie humana no se viera mermado por este desarrollo tecnológico, los nuevos hábitos de vida y la contaminación ambiental, tal y como está sucediendo actualmente en muchos países desarrollados.

Hay otros retos todavía más fantásticos. Recordemos la infrautilización del cerebro humano. Se podrían desarrollar los poderes paranormales que actualmente solo unos pocos privilegiados poseen, mediante técnicas adecuadas. ("Superhomo paranormalis") ¿Cuáles son estos poderes paranormales? Son de variado tipo: La telequinesia, es decir mover objetos con la mente; la telepatía, es decir la adivinación del pensamiento; la adivinación de hechos futuros y pasados; la curación de enfermedades por medio de la mente y de las manos; la hipnosis de personas para controlarlas o descubrir hechos que les han sucedido y que no recuerdan; el desdoblamiento de la persona espiritual del cuerpo y viaje más o menos distante respecto al cuerpo de ésta, con regreso al mismo (viaje astral); la visión de fenómenos invisibles para las personas normales, como auras de personas, apariciones, etc.; la capacidad de comunicarse con los espíritus y fantasmas (mediums). Estos poderes, parece ser que los presentan determinadas personas "especiales", aunque normalmente cada una de estas personas especiales es poderosa en uno determinado, no en todos. El ejercicio de estas capacidades tiene el peligro de que se realice con fines negativos, es decir para dañar a otras personas, en lugar de ayudarlas, ya que hay poderes como la hipnosis que pueden tener un doble uso; en cambio otros, como la curación, son beneficiosos y otros son indiferentes. Este es el gran reto en el desarrollo de técnicas para favorecer algunos de estos poderes.

En fin... estas son alternativas posibles, y por supuesto no resueltas, ya que son futuribles, de la evolución humana.

2 de marzo de 2007

Futuro optimista del hombre III





Otra posibilidad puede ser la evolución de los hombres hacia androides; es decir la fusión del hombre y la máquina. ("Homo roboticus"). Sería un hombre ideal para colonizar el espacio. Esta imagen futurista es familiar en ciertas películas de ciencia ficción y actualmente se están realizando avances que pueden apuntar hacia ese camino. Por ejemplo ya se están fabricando los primeros neurochips y se construyen microchips cada vez más diminutos; la implantación de éstos en el cerebro no parece un hecho muy lejano... Un primer paso pudiera ser el hombre informático, ("Homo informaticus") con su traje inteligente y lleno de sensores, plagado de miniordenadores portátiles que pueden estar conectados sin cable con ordenadores madre centrales. Un peligro de este camino es que en la fusión del hombre con la máquina, venza esta última y prevalezcan en los androides los potentes poderes del ordenador, esclavizando así a las esencias biológicas de tipo humano, tal y como se muestra en algunas películas futuristas como "Matrix"; el hombre es vencido por sus criaturas metálicas, los robots androides, que se apoderan de los genes humanos (biochips) y se rebelan y autonomizan. En este sentido, son inquietantes las declaraciones del físico Stephen Hawking según las cuales es conveniente mejorar la raza humana mediante ingeniería genética, sobre todo en cuanto a la inteligencia se refiere, pues si no en un futuro los ordenadores podrían llegar a superarnos y a controlarnos, dados los avances que se están haciendo en inteligencia artifical. Otra variante es que el hombre llegue a crear robots semejantes a el mismo, con sentimientos y emociones, y que estos, suplanten a la especie humana cuando desaparezca. (Este tema se trata en la película "Inteligencia Artificial"). Otro aspecto de este mundo informático es la construcción de la realidad virtual que puede dar lugar a una doble vida en el hombre: la real y la virtual. Los hombres enganchados a la realidad virtual podrían adquirir también el tipo de personas cabezonas con cuerpos más atrofiados, al no usar su musculatura. ("Homo virtualis")

20 de febrero de 2007

Futuro optimista del hombre II



¿Qué ocurrirá con el resto del cuerpo? No es fácil contestar. La alimentación es un factor importante. El aumento de población de la humanidad es un problema decisivo. Si no se controla, provocará guerras y hambrunas y en definitiva muertes. Para impedir esto, se intentará que los recursos alimenticios aumenten al ritmo del crecimiento de la población. Una alimentación sana y equilibrada mejora la constitución y salud física de las personas; una adecuada nutrición con una dieta variada y con el suficiente aporte vitamínico, unida a una justa práctica de ejercicio físico, es decir práctica de algún deporte con moderación, produce un físico proporcionado y, a la larga un aumento de talla de la población. Si esto se consigue, la raza humana mejorará en su aspecto físico, acercándose al modelo idealizado por los griegos, por ejemplo. ("Homo helenicus"). Pero esta vida saludable, es probable que no la pueda llevar a cabo toda la humanidad. Solamente las clases más o menos adineradas y con cierto nivel cultural, en decir gente de los países ricos. Quizá la utilización de alimentos transgénicos potencie una mayor cantidad de estos y la despensa de la humanidad aumente, con lo cual se pueda aminorar el hambre que actualmente pasan muchas poblaciones subdesarrolladas. Además, hay que tener en cuenta los malos hábitos y costumbres que parece están ligados a la humanidad, como drogas, alcoholismo, gula, lascivia, etc. y que merman y perjudican una evolución sana de la especie. Por lo tanto, no toda la población humana podría evolucionar de forma satisfactoria, sino solamente grupos más o menos aleatorios; y como se produce la natural hibridación y mestizaje, las taras genéticas que a la larga aparecen, de forma todavía no determinada, como consecuencia de unos hábitos de vida insanos, se transmiten de forma azarosa a la población.

Si se acentúa la vida sedentaria, trabajando delante del ordenador, por ejemplo, los músculos del cuerpo, a la larga se pueden ir atrofiando, adquiriendo, entonces los hombres, formas con grandes cabezas y cuerpos más enclenques, ¿delgados o gruesos?
y con las extremidades más pequeñas y atrofiadas. Estas figuras recordarían a las de muchos modelos de alienígenas: los verdes y los grises, aunque quizá más altos. Sería el "Homo alienigenus".





1 de febrero de 2007

Futuro optimista del hombre I






La especie humana logra superar los impactos ambientales negativos sobre el medio ambiente, a base de utilizar inventos científicos y tecnológicos. Puede llegar a controlar el clima, reducir la contaminación, replantar bosques, frenar la desertización, controlar la superpoblación, utilizar fuentes de energía limpia (en especial la energía de fusión a partir del hidrógeno, es decir la "energía de las estrellas"), etc, aunque obtener resultados positivos, globales, a corto plazo, es bastante complicado.

La evolución del hombre, como la de cualquier otro ser vivo, va a estar condicionada por la evolución ambiental, es decir por los cambios ambientales. Estos van a determinar una mayor o menor presión de selección y por lo tanto la velocidad y el modo en que la especie humana va a evolucionar. Como el hombre es uno de los seres vivos sobre la Tierra que más modifica el medio ambiente, está condicionando su propia evolución, aunque, por desgracia no siempre lo hace conscientemente y de forma positiva; los impactos ambientales provocados por él suelen ser negativos y destructores del medio ambiente, lo cual repercute en la propia salud de la especie humana.

Solamente su capacidad científica y tecnológica puede frenar el deterioro ambiental y esa es la gran esperanza humana.

El progresivo desarrollo de la capacidad craneana favorece una inteligencia cada vez mayor; ambos procesos, parece ser, aumentan de forma paralela, tal y como sugieren los restos fósiles. ¿Seguirá esta tendencia en el futuro? Es probable que si, con lo cual el hombre tendrá una cabeza cada vez más voluminosa y tendrá cada vez mayor capacidad mental. ("Homo macrocephalus"). De todas formas, se ha comprobado que el hombre actual solamente utiliza de un 10 a un 20% de su potencial cerebral, lo cual puede significar dos posibilidades: ¿es necesario que esto sea así para el buen funcionamiento del cerebro? o bien éste está infrautilizado por el hombre y mediante técnicas de aprendizaje, quizá se le puede dar un mejor rendimiento. Hay determinadas personas, que por naturaleza, quizá genética, usan su cerebro de forma más completa; son las personas con poderes paranormales. ¿Por qué ocurre esto con el cerebro humano?¿Por qué se desperdicia tal capacidad? La naturaleza suele tener una economía y no suele malgastar energías, es decir no suele conservar materiales inútiles; estos, a la larga, acaban por desaparecer. ¿De donde proviene tal derroche cerebral? Dejemos, por ahora, este dilema.

16 de diciembre de 2006

El futuro del hombre: Algunas alternativas pesimistas







Si logramos que el planeta aguante nuestro impacto ambiental y permita que sigamos sobreviviendo en él, pueden ocurrir varias posibilidades:

Vayamos primero con las pesimistas:

La Tierra se vuelve inhóspita para nuestra supervivencia, debido a una serie de factores provocados por la acción humana, como desertización, deforestación, efecto invernadero, disminución de la capa de ozono, lluvias ácidas, contaminaciones de diverso tipo, superpoblación, disminución de la biodiversidad, radiaciones nucleares, etc. Como consecuencia de estas acciones, se producirían grandes catástrofes climáticas, pandemias, hambrunas y guerras y la población humana quedaría bastante diezmada. Los supervivientes tendrían una vida difícil; el agua potable sería un bien muy escaso; las radiaciones UV del Sol podrían ser peligrosas al escasear la capa de ozono y darían lugar a mutaciones perjudiciales y cánceres; durante un tiempo más o menos prolongado, la humanidad superviviente sufriría una regresión cultural ya que tendría que ir superando estas condiciones de vida desfavorables; muchos supervivientes estarían tarados y mutados. Estaríamos ante el "Homo deletereus". Algunas películas futuristas de tipo pesimista nos han mostrado este futuro desalentador que podría acabar con nuestra especie o bien, si el medio ambiente actual consiguiese regenerarse, después de un periodo de tiempo indeterminado de purgatorio humano, surgiría de nuevo una humanidad renacida.

También es posible que el medio ambiente no volviera a su situación inicial más benigna y entonces el hombre, para sobrevivir, tendría que adaptarse al nuevo ambiente contaminado y probablemente iría transformándose en una especie diferente; quizá se refugiase bajo tierra, construyendo ciudades subterráneas. En este caso los individuos serían de tez pálida, sin melanina y con capacidad visual más disminuida, además de ser más bien raquíticos y con musculatura débil. Sería el "Homo subterraneus".

Es posible que un desastre nuclear acabe con nuestra especie, de forma más o menos rápida, dando más oportunidades a otros animales más resistentes como los insectos.
No hay que descartar el impacto de asteroides, como el que acabó con los Dinosaurios.


21 de noviembre de 2006

Hombre espacial




¿Qué nos aguarda en el futuro? ¿Qué derroteros evolutivos seguiremos? Es difícil contestar a estas preguntas pero se puede especular con varias alternativas.

Una de estas alternativas es el hombre espacial ("Homo espacialis"). Hemos visto como la especie humana tiende, como todo ser vivo, a multiplicarse y a expandirse. Surgió en África, conquistó el continente, luego se extendió a Eurasia y por último a las Américas. Actualmente es la especie de vertebrado dominante en toda la Tierra; sus medios de comunicación son tan poderosos, que ya no existen ni distancias, ni barreras geográficas entre las diferentes poblaciones humanas; esto a la larga, traerá cada vez más una mayor uniformidad entre los pueblos, ya que estos se hibridan entre sí y las razas humanas tenderán a uniformarse. En la segunda mitad del siglo XX, el hombre se ha lanzado a la conquista del espacio... La Tierra se le queda pequeña. A finales de los 60 comenzó por ir a la Luna; todavía no ha pisado otros planetas pero ya ha mandado sondas espaciales hasta los planetas más alejados del Sistema Solar y está recogiendo información de éstos y de lugares más alejados del Universo, utilizando telescopios en órbita como el Hubble. Ya se han descubierto más de cien planetas extrasolares (algunos, de un tamaño similar a La Tierra) y un sistema planetario similar al nuestro, y se calcula que puede haber con facilidad vida inteligente en nuestra galaxia y por supuesto en otras. (Es probable que la inteligencia sea un proceso evolutivo natural de ciertas formas de vida, siempre y cuando se den las condiciones ambientales necesarias y el tiempo suficiente). El proyecto SETI trata de detectar señales de esta vida. Se está trabajando en fletar estaciones espaciales habitadas y en un futuro no muy lejano se pretende enviar hombres a Marte.
Así que es de esperar, que una parte de la población humana colonice el espacio, a más o menos plazo, en estaciones espaciales permanentes, a modo de ciudades orbitales, o bien en planetas del Sistema Solar como Marte, una vez acondicionado o bien satélites como la Luna o de los planetas gigantes como Europa, Ganímedes, Calixto, Titán, etc.; y en un futuro más lejano puede que explore otros sistemas estelares...

Según el profesor Gaetano Rotondo, experto en medicina aeroespacial, "nuestros nietos no tendrán la vida en las estrellas nada fácil: su físico cambiará y tendrán que aprender a desenvolverse sin fuerza de gravedad. Sufrirán por lo tanto una adaptación tan drástica que al regresar a la Tierra su adaptación será difícil. La primera modificación y la más evidente afectará a la distribución de los líquidos corporales. Unos dos litros de sangre se trasladarán de las piernas hacia el tórax y la cara. De manera que la cara será más redondeada y los párpados tenderán a hincharse, confiriendo un aspecto asiático al rostro. Los ojos se enrojecerán y las venas faciales se dilatarán. La nariz estará más congestionada. La frente y el rostro tendrán venas dilatadas. El cerebro será más grande y con una mayor irrigación sanguínea. El cuello, los brazos y las manos también tenderán a aumentar de tamaño, mientras que los músculos de las piernas se hipertrofiarán, al no tener que vencer la fuerza de la gravedad para caminar, con lo que adoptarán el aspecto de patas de gallina. El tórax será más corto, porque el diafragma subirá, empujando al corazón, que será más pequeño, hacia una posición horizontal. El abdomen será menos voluminoso, la espalda perderá las curvas fisiológicas y aumentará el espacio entre las vértebras, con lo que ganaremos un par de centímetros de altura. Desaparecerá la curva de los glúteos y esto, unido a la atrofia de los músculos de las piernas, podrá provocar problemas psicológicos de identidad y adaptación en las mujeres, a causa de la reducción de las diferencias físicas con los hombres. Desaparecerán las arrugas, ya que los tejidos estarán más turgentes; en particular los pechos se mantendrán siempre firmes y no se formarán las venas varicosas. La ausencia de la gravedad provocará también una descalcificación de los huesos, pero la fragilidad ósea se verá presumiblemente compensada por una menor frecuencia de fracturas y lesiones traumáticas por caídas. Se reducirá la masa de glóbulos rojos y de hemoglobina, dando lugar a la llamada anemia espacial."

Por otro lado si una población humana abandona la Tierra para vivir en el espacio, tras un periodo relativamente largo de aislamiento, estos individuos, o al menos buena parte de esta población, tenderán a parecerse mucho entre sí. Será un caso claro de deriva génica y aislamiento geográfico-espacial. Tras un periodo largo de permanencia en el espacio es posible que los genes de los individuos hayan sufrido una cantidad tal de mutaciones, recombinaciones y adaptaciones al medio que surja una nueva especie y estos humanos espaciales no puedan reproducirse de nuevo con terrestres.