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14 de junio de 2013

¿Espíritus informáticos?







            Para la ciencia, el alma, el espíritu, o como se quiera denominar no está demostrado; en todo caso, si existiese podría ser una forma desconocida de energía o todavía no identificada. ¿Que tipo de energía? Energía electromagnética... luminosa.... del vacío.... mental....

  ¿ Es quizá, nuestra actividad mental recogida y almacenada, a medida que la producimos, por inteligencias superiores, o bien de forma natural, en entidades de información energética y de esta forma conservada e inmortalizada? Es posible que estas entidades o almas, que se van fabricando con la vida de cada persona, luego sean utilizadas por entidades superiores (dioses), para enriquecerse o bien pasen a formar parte del "espíritu" del Universo.

De forma que en el Universo hay varios niveles de organización: 1.- la materia no viva, asociada a la energía conocida con sus múltiples variantes 2.- la materia viva, asociada a la energía espiritual: Los seres vivos almacenan información en unas unidades de información biológica, los genes. Para esto utilizan un lenguaje de 4 letras (las 4 bases nitrogenadas del ADN) que forman unidades variables de secuencias formadas por variaciones con repetición de estas letras. A lo largo de la vida individual de los miembros de una especie, estos genes van registrando la información de sus experiencias vitales, influenciadas por el ambiente y van determinando la evolución de la especie; se almacena toda la información de la historia de la especie, de sus orígenes y ancestros en los genes de sus individuos. La especie, a través de sus miembros, va evolucionando, se va transformando, según los cambios ambientales. Pero también existe un influjo de la especie en el ambiente, de manera que ambos, en cierta medida, se transforman juntos, interaccionando entre si.

 El gran caudal informativo almacenado en los genes de las diferentes especies de seres vivos puede que se consiga transvasar a entidades espirituales energéticas capaces de almacenar dicha información; serían las almas o espíritus, bien individuales de cada ser vivo, o al menos de determinados seres vivos con cierta complejidad ¿humanos? O bien una energía colectiva que recoge la información biológica, una energía espiritual cósmica. Lógicamente, no estamos seguros de que esta "fabricación de almas" tenga lugar de forma natural.... Pero, en un futuro, la tecnología nos puede "echar una mano". ¿Cómo se consigue esto?

   El camino puede ser a través de los biochips. Las neuronas establecen circuitos neuronales en el encéfalo, según la información genética por un lado y según las experiencias ambientales y vitales por otro, y estos circuitos son la base biológica de las "funciones espirituales" de la especie humana. Si la información neuronal se consigue trasvasar a chips informáticos, la experiencia vital de una persona se puede almacenar de forma permanente en máquinas. Se pueden conectar microchips en una persona, o bien fabricar neurochips, que siendo inocuos para ella, vayan recogiendo su información vital desde que nace hasta que muere y esta información se vaya almacenando permanentemente, de forma semejante a como se almacena información en una especie de  CD-Rom. Posteriormente estas informaciones vitales se podrían utilizar de diversas formas. Es una forma de que seres inteligentes (¿dioses?) adquieran información de nuestro planeta a través del procesamiento y análisis de nuestras experiencias vitales. De alguna manera estas informaciones que conservan nuestras "vidas" nos hacen inmortales. ¿Pueden transferirse a nuevos cuerpos? ¿Se acumulan, junto con otras y dan lugar a inteligencias cada vez más perfectas y poderosas?

A propósito de estas mis reflexiones que hice en 2002 en un artículo "Después de la vida", ha llegado a mí una noticia de Quo: 


que incide en los argumentos expuestos en el artículo.

¿Estará nuestro futuro en la fusión hombre-máquina primero y después en un estado no biológico de la humanidad, tal como apunta Ray Kurzweil en su libro "La singularidad está cerca"?





25 de marzo de 2013

La aparición de la inteligencia (2)




Pero ¿es posible un alto desarrollo mental en otros animales? Pues en los demás animales no han coincidido todos los factores que estimulan la inteligencia como en la especie humana y por lo tanto su mente será inferior o al menos diferente. Lo que es claro es que ningún animal terrestre ha desarrollado una tecnología como nosotros, en donde parece ser que una mano manipuladora y un lenguaje complejo son factores determinantes.

Un factor importante que puede limitar el grado de inteligencia puede ser el medio acuático. Los animales acuáticos con cierta capacidad mental como pulpos y delfines no han desarrollado tecnologías. En el caso del pulpo las manos son sustituidas por 8 tentáculos que mediante sus ventosas y receptores si pueden palpar de forma fina el entorno; pero en ellos no confluyen otros factores de inteligencia que si lo hacen el humano; por ejemplo son solitarios. En cuanto a los delfines tiene más cartas a su favor, por ejemplo, son sociales, con grandes cerebros, un sistema de información a distancia de ecosonda por ultrasonidos, pero en lugar de extremidades manipuladoras tienen aletas que son más eficaces para desplazarse en el agua.

Parece ser que el medio terrestre favorece más un alto desarrollo mental… ¿Y qué ocurre con los artrópodos terrestres como arañas, escorpiones, escolopendras y sobre todo insectos? Un importante factor limitante para el crecimiento de estos animales y por lo tanto el crecimiento de su cerebro es el exoesqueleto que todos los artrópodos poseen; de hecho, ningún artrópodo terrestre ha superado nunca los 70 cm de longitud. Este exoesqueleto es un estorbo para crecer. En primer lugar cuanto más grande sea más pesado será y mas dificultará en desplazamiento en un medio terrestre; en segundo lugar cuando el animal quiere crecer tiene que deshacerse del exoesqueleto (tiene que mudar), crecer rápidamente y volver a segregar uno nuevo. Este crecimiento discontinuo y limitado es un freno importante y pone a estos animales en clara desventaja respecto a otros como vertebrados terrestres en el crecimiento. Estos últimos al tener un esqueleto interno de huesos pueden crecer de forma continua, de forma más fácil y por lo tanto más. Además el sistema de respiración traqueal de los artrópodos terrestres como los insectos limita igualmente el tamaño corporal. Por otro lado el cerebro artropodiano es ganglionar y no tubular como en el caso vertebrado. Se acumulan y concentran ganglios nerviosos neuronales en la cabeza, de los que parten nervios. En el caso de los vertebrados, los acúmulos neuronales cerebrales se localizan en las paredes del extremo delantero y cefálico del llamado tubo neuronal que se hipertrofia a nivel cefálico. Esta diferente estructura, parece ser que ha facilitado una inteligencia en donde el aprendizaje juega un papel más importante. En los artrópodos la inteligencia es más innata e instintiva. No obstante, algunas especies de insectos han alcanzado un notable nivel de socialización como en el caso de termitas, hormigas y abejas, con su lenguaje consiguiente, aunque muy distinto del de los humanos. ¿Y qué ocurre con las aves? Pues que en varias de ellas han confluido varios factores de inteligencia pero no todos. Por ejemplo, una visión desarrollada y eficaz en las aves muy voladoras, un lenguaje basado en el canto complejo, un cerebro notable pero no especialmente grande… Sin embargo, no presentan extremidades manipuladoras sino alas para volar y no todas son sociables. No obstante hay especies como los cuervos y los loros que si tienen un cierto desarrollo intelectual pero nada comparable al de los humanos.

Otro aspecto a considerar en el surgimiento del desarrollo intelectual es si han intervenido factores extraterrestres. En el caso de los animales no humanos, que tienen facultades mentales no muy desarrolladas, no parece. ¿Y en el caso de la especie humana? Es posible que se pueda considerar un cúmulo de coincidencias, de suerte evolutiva, los factores de estimulación de la inteligencia comentados y que han convergido en el humano. Pero…

        - ¿Ha sido un proceso azaroso evolutivo que solo se da en nuestro planeta,
    -          ha sido una tendencia evolutiva de carácter universal y regida por leyes naturales que ocurre al darse una serie de procesos evolutivos coincidentes en un planeta tipo Tierra, es decir, la aparición de una inteligencia consciente puede que sea una tendencia evolutiva de la vida si se dan las condiciones apropiadas para ello en un planeta adecuado.
    -          o han intervenido inteligencias extraterrestres que han propiciado este tipo de evolución hacia una inteligencia humana?

Yo me inclino por una de las dos últimas alternativas, es decir no son descartables ninguna de las dos. A favor de la primera de ellas hay que considerar que en la inmensidad del Universo probablemente existan “muchas Tierras” y por lo tanto evoluciones de seres vivos si no iguales, si semejantes o coincidentes, ya que la físico-química del universo es homogénea en todo el y la biología no tiene por qué ser diferente si el Universo se rige por unas determinadas leyes naturales.

En cuanto a la última alternativa, tiene razonamientos a favor y en contra. En contra están, por ejemplo, las enormes distancias que hay entre los planetas habitables que limita enormemente las visitas de seres extraterrestres inteligentes; aunque las naves espaciales de estos seres podrían utilizar atajos como agujeros de gusano por ejemplo u otros sistemas de transporte que nosotros ni nos imaginamos todavía…. Además, puede ser posible una acción energética de tipo electromagnético, por ejemplo, a distancia mediante colocación de artilugios en el espacio a nodo del monolito del libro de A. Clarck “2001 una odisea del espacio”. A favor está la anormal inteligencia del humano con respecto a otros animales terrestres que puede  hacer pensar en una manipulación génica extraterrestre en él, a modo de una especie de “creación” a partir de antepasados antropoides. Los fines se nos escapan aunque hay varias propuestas que no voy a analizar aquí.

Por último, podríamos considerar alternativas extraterrestres o terrestres futuras a una inteligencia consciente: Es posible, en el futuro humano, y quizá también en civilizaciones extraterrestres, una simbiosis hombre-máquina, que puede reportar ventajas para viajes y exploraciones espaciales. Evolucionarían así, androides inteligentes que serían robots artificiales o quizás mixtos con una mezcla de órganos humanos y robóticos en mayor o menor grado, tal como sucede en varias películas de ciencia-ficción. También podría suceder la existencia de cerebros suprahumanos hipertrofiados y de gran poder mental que fuesen “cultivados” en depósitos apropiados y estuviesen conectados a aparatos robóticos y/o tecnológicos, incluso a distancia, por emisión de ondas cerebrales telepáticas, los cuales darían órdenes para que fueran ejecutadas por los robots. O  bien que las órdenes partiesen de superordenadores que pudiesen tener componentes neuronales en mayor o menor grado y que controlasen a futuros humanos de tipo androide, por ejemplo…. Los posibles futuribles pueden ser variados y no hay que descartarlos muchos de ellos. Los libros y películas de ciencia-ficción en este aspecto son muchas veces premonitorios…




22 de marzo de 2013

La aparición de la inteligencia (1)






¿Cómo consigue un animal llegar a altas cotas de inteligencia? ¿Es un proceso natural que se rige por un proceso evolutivo según las reglas darwinianas? ¿Intervienen factores extraterrestres y de qué tipo? ¿Lo pueden conseguir muchos tipos de animales o solo unos pocos o uno solo? ¿Es determinante el medio ambiente al que está adaptado el animal? Son preguntas que trataré de contestar aunque las respuestas no siempre son fáciles.

En nuestro planeta existe una gran variedad de animales pertenecientes a tipos de organización muy diferentes; unos parten de simetría radiada como los pólipos y medusas y  la mayoría parten de simetría bilateral como los diferentes gusanos, los moluscos, los artrópodos, los equinodermos y los cordados - en donde se encuentran los vertebrados - , entre otros tipos menos abundantes. Pero los grados de inteligencia de todos estos animales son muy distintos. Si entendemos la inteligencia como una facultad del animal que le proporciona una ventaja adaptativa y una mayor capacidad de supervivencia, los animales tenderán a desarrollarla dentro de sus posibilidades constitutivas y según el tipo de medio ambiente en donde vivan. Un animal inteligente es capaz de dominar mejor su entorno, adaptarse mejor a él y tiene más probabilidades de sobrevivir, reproducirse y expansionarse. Tal y como observamos en la tierra, el grado máximo de inteligencia parece ser la inteligencia creativa con un determinado nivel de consciencia que se alcanza de forma clara en la especie humana, aunque en otros animales como delfines, chimpancés, elefantes… puedan existir aproximaciones mayores o menores a la nuestra.

Lo primero que tiene que poseer un animal para ser inteligente es un sistema nervioso con cierto grado de desarrollo. Y este sistema nervioso debe tener una parte fundamental: Una concentración neuronal en una determinada zona corporal a modo de cerebro. En los animales de simetría radiada no existe tal cerebro ya que su organización corporal no lo precisa y su modo de vida tampoco. Son animales acuáticos, no muy complejos como los pólipos y medusas y los erizos y estrellas de mar. Es en los animales de simetría bilateral los cuales si se desplazan (que es lo más frecuente) desarrollan un proceso de cefalización en la parte delantera según el desplazamiento para hacer frente a las novedades ambientales que se van encontrando al trasladarse. En esta cabeza se concentran receptores sensoriales importantes y un gran acúmulo de neuronas de su sistema nervioso, concentradas en un cerebro más o menos organizado. Estas neuronas serán informadas por los sensores cefálicos de los estímulos ambientales y establecerán conexiones sinápticas y circuitos neuronales en consecuencia, de manera que la cantidad de conexiones y circuitos interneuronales será directamente proporcional a la información que el animal sea capaz de registrar. Un factor importante en la proliferación y desarrollo de circuitos neuronales y del cerebro, será el medio ambiente en donde viva el animal ya que la información a procesar puede ser diferente: No es lo mismo el medio acuático con sus variedades como un océano, un lago, un río… que el medio aéreo con sus variantes como la selva, la pradera, la montaña… Además, el modo de vida del animal también influirá en su desarrollo cerebral: corredor, arborícola, volador, depredador, presa… Otro aspecto a tener en cuenta que puede resultar determinante es la capacidad de crecimiento del cerebro, es decir el espacio que tenga en el organismo animal para que pueda aumentar el número de neuronas y los circuitos cerebrales. Por eso los animales “cabezones” tendrán más probabilidades de ser inteligentes, De hecho  animales que tienen grandes cabezas como los pulpos, elefantes, delfines y humanos lo son en mayor o menor grado. Pero una gran cabeza que permita albergar un cerebro grande no siempre induce a un alto desarrollo intelectual.

Otros factores refuerzan también el desarrollo intelectual. Por ejemplo:
Una visión muy desarrollada como la de los pulpos, muchas aves y humanos. Extremidades manipuladoras y más o menos articuladas como manos (si tienen dedos prensiles y oponibles, mejor) que pueden ir asociadas a un bipedismo como en el caso de los humanos aunque no tienen por qué. Este tipo de extremidades facultan la manipulación de objetos del entorno y pueden dar lugar al desarrollo de una tecnología más o menos elaborada, como ha sucedido en la especie humana. Una socialización del animal puede estimular el desarrollo intelectual pues se aumentan los estímulos ambientales y de información al fomentarse la comunicación entre los miembros de la sociedad, creándose determinados lenguajes e interrelaciones entre los individuos. La socialización favorece el aprendizaje y la cultura. En el caso de ciertos mamíferos como los humanos, este aprendizaje se ha potenciado enormemente por la necesidad de cuidados de las crías por parte de la madre, debido su indefensión al nacer y la existencia de núcleos familiares y de clan. Además el desarrollo cefálico en el bebé se completa después del parto, es decir, la capacidad craneal y cerebral puede completar su crecimiento en los primeros meses del recién nacido, el cual está protegido por la madre y a la vez comienza su periodo de aprendizaje. Otro factor estimulante puede ser una alimentación omnívora que proporciona una mayor variedad y riqueza de nutrientes para el organismo. Y por último un lenguaje complejo y bien estructurado basado en la audición, como el que tiene la especie humana, ya que permite una comunicación a distancia, aunque también existen otros medios de comunicación a distancia como los ultrasonidos de delfines y murciélagos.
Pues bien, todos estos factores favorables han convergido en los humanos; de ahí su gran capacidad mental.


3 de diciembre de 2010

Pensar en positivo






Viene esta frase a mi blog a propósito de un libro que estoy leyendo. Es el libro titulado "Poderosa Mente" del psicólogo, pedagogo y educador Bernabé Tierno. Este psicólogo es un firme defensor, a lo largo de sus libros, de la conveniencia, para la salud física y mental de las personas, de un pensamiento positivo. Me permito transcribir aqui unas frases de este excelente libro:


Planteo un esquema del proceso de recuperación psíquica y física que puede seguir nuestra mente:

1.- Abandonar los cómodos hábitos negativos y de rutina en que nos habíamos acomodado, ya sea en el miedo, la pena, las actitudes violentas, la frustación o la pasividad, para que con el desuso desaparezcan.

2.- Activar, alentar, potenciar y conjurar nuevos pensamientos y actitudes positivos contrarios a los que pretendemos desarraigar, y mantenerlos como constante hasta que se conviertan en algo natural y habitual.

3.- Los nuevos pensamientos, sentimientos y hábitos producirán nuevas sustancias químicas que lograrán que cambiemos de mentalidad al alterar el mensaje químico que recibe el cuerpo.


4.- La repetición de las nuevas experiencias modificará la conducta y lograremos un equilibrio químico distinto y muy positivo para nuestras células.


5.- Se abren nuevos caminos y nueva vida, nueva forma de vivir y de ser.

11 de junio de 2010

¿Es la consciencia un fenómeno cuántico?




Sabemos que en el mundo subatómico impera la mecánica cuántica. Por ejemplo, los electrones pueden estar en varios lugares a la vez alrededor del núcleo atómico, en un margen de probabilidades. Solamente si se miden, es decir, se detectan, se estabilizan según esta medición para una de sus propiedades, bien la velocidad, la posición, el spin….
Se dice que esto no ocurre en el mundo macroscópico. Pero ¿sucede realmente así?
Hay que tener en cuenta que en el caso de la especie humana, por ejemplo, existe lo que se llama el libre albedrío: Las personas pueden elegir una acción o bien una conducta entre varias posibles. Cuando eligen una, según su criterio, la han fijado (la han medido) en el tiempo y en el espacio, dentro de las posibles. ¿No es esto una suerte de física cuántica a nuestra escala? Un ser gigantesco que nos observara podría pensar que nos comportamos como los electrones…. En realidad, si la física cuántica impera en el mundo subatómico, ¿por qué no va a estar también a todas las escalas cósmicas? Otra cosa es que nosotros lo percibamos.
Según las teorías epigenéticas, cada vez más fundadas, la actividad mental, (pensamientos, emociones, actitudes, creencias…) estimulan la producción de diversas biomoléculas en nuestro organismo, como neurotransmisores, interleucinas, hormonas… o bien las ondas electromagnéticas, que viajan por el, llegan a las células y pueden influir en nuestra salud, bien positiva o negativamente y además pueden provocar la activación o desactivación de determinados genes….
Es decir, que nuestra mente, con nuestra libertad de acción y elección, con nuestro libre albedrío, con nuestros buenos o malos pensamientos, con nuestro estado de ánimo, influye en nuestro cuerpo, en nuestra salud y en nuestros genes. Estos hechos se pueden realizar en un sentido o en otro, dependiendo de las circunstancias ambientales, de nuestro albedrío, de nuestras relaciones humanas y sociales, etc; por lo tanto hay todo un abanico de probabilidades de las cuales se cumplen unas u otras dependiendo del devenir del tiempo y del espacio, es decir del cambio evolutivo. Los seres vivos y no vivos, la materia, al evolucionar, va fijando una determinada realidad entre múltiples posibles: el Universo se va realizando, se va haciendo, en su evolución; podría hacerse de otra manera, ya que existen muchas posibilidades. De entre las múltiples potencialidades se realiza una que se convierte en acto, que se supone es la más probable. Pero … puede cambiar la probabilidad…

10 de febrero de 2009

Stress y sistema inmunológico


No es nuevo que las situaciones de stress en el hombre dañan a su sistema inmunológico. La especie humana, a lo largo de su evolución, se ha adaptado a las situaciones de stress (lucha, huida. accidentes ...) descargando una serie de hormonas como la adrenalina y el cortisol que preparan a su organismo en estas situaciones más o menos puntuales. Sin embargo si persisten estas situaciones de forma más prolongada de lo debido, el organismo resulta perjudicado. Por ejemplo si de nosotros se adueña un estres psicológico y emocional, mas duradero, (por ejemplo, nos invade el resentimiento y nos sumimos en pensamientos emocionalmente dolorosos durante un prolongado periodo de tiempo), las hormonas anteriores que se supone tienen que salvarnos durante una emergencia, se convierten en toxinas. Acaba suprimiéndose la respuesta inmunológica, entre otros efectos perjudiciales para el organismo: Hay que restablecer cuanto antes las condiciones normales de tranquilidad, por el bien de nuestra salud.
Por eso es importante tener una mentalidad positiva y optimista, evitando los pensamientos negativos y huyendo de situaciones mentales estresantes y "sacarse de la cabeza" las preocupaciones nocivas.

10 de marzo de 2008

Cerebro: Genes y ambiente


¿Son nuestros cerebros páginas en blanco que se van rellenando a lo largo de la vida con la información recibida y nuestras experiencias… o, nuestros cerebros estás determinados genéticamente y nuestro libre albedrío es muy limitado?
Es el dilema genes contra ambiente, lo innato contra lo adquirido. Pues en parte si y en parte no. Nuestros genes, a lo largo de nuestra historia como especie, como primate, como mamífero…. y como ser vivo, se van adaptando al ambiente cambiante y van sobreviviendo; para lo cual registran en su código de información (el lenguaje genético) los logros y ventajas adaptativas que han conseguido a lo largo de la historia hasta llegar a nuestra especie, hoy. En otros seres vivos ha sucedido lo mismo pero cada especie ha optado por diferentes caminos evolutivos.
Nosotros, los humanos poseemos un instrumento que parece ser, nos ha proporcionado una gran ventaja en la lucha por la existencia: es el cerebro: Órgano versátil, plástico y maleable, con gran capacidad de aprender y captar la información del entorno y además a mucha mayor velocidad que lo realizado por los genes. Esto da unas posibilidades de interactuar con el ambiente, muy potentes. Nuestra evolución cultural, derivada de nuestras capacidades cerebrales, es muchísimo más rápida que nuestra evolución genética; pero no olvidemos que, genéticamente no somos iguales, no solo a otras especies sino entre nosotros: Existe una cierta diversidad genética en nuestra especie y esto se refleja también en nuestros cerebros.
Es un hecho evidente la existencia de diferentes culturas de los pueblos y razas humanas que reflejan caminos evolutivos recorridos diferentes, aunque sean a muy corto plazo desde un punto de vista genético, pero no desde un punto de vista de nuestro cerebro. ¿Han tenido tiempo los genes de registrar dichas diferencias culturales? Pues es probable que todas no, pues no es difícil la integración de miembros de una cultura en otra diferente, aunque esto no elimina ciertas diferencias no solo culturales sino también genéticas. Las razas no son iguales físicamente entre si. A lo largo de su evolución y diversificación se han adaptado a ambientes geológicos, geográficos, climáticos y ecológicos diferentes y eso ha dejado cierta huella genética (color de la piel, rasgos faciales, aptitudes físicas…..).
Pero además cada individuo humano tiene un cerebro algo distinto que el de sus congéneres: No todos tenemos las mismas aptitudes y habilidades. Hay personas que están mejor dotadas que otras para diversas disciplinas: música, idiomas, matemáticas…. Hay personas que presentan poderes paranormales y otras muchas que no… Esto no quiere decir que con el esfuerzo, el aprendizaje y un entorno favorable, no se consiga llegar tener cierto dominio de alguna de tales disciplinas… pero, le cuesta más esfuerzo a una persona peor dotada que a una persona mejor dotada. Por lo tanto, parece ser que los genes determinan en cierta medida nuestras habilidades cerebrales, igual que otros órganos corporales. ¿Hasta que punto? ¿Puede el esfuerzo, la voluntad y el entorno propicio suplir la escasa tendencia genética y natural? Es probable, pero hay que invertir mucha mayor energía, trabajo, esfuerzo y tiempo en conseguirlo.

22 de junio de 2007

Los nemes y los nemsistemas



Ya hemos visto que los nemes de una persona que van surgiendo a lo largo de su vida constituyen su nemoma. Este conjunto de nemes pueden desaparecer en seguida, o bien ser mas duraderos e incluso transmitirse a generaciones posteriores, o en el mejor de los casos contribuir a formar parte de inventos, obras literarias, musicales, teorías científicas.... que se perpetúan más o menos tiempo en el devenir de la cultura humana. Lo anteriormente escrito me lleva a introducir el concepto de nemsistema. Un nemsistema es un conjunto de nemes, provenientes de una o de varias personas que están encaminados a una misma finalidad. Por ejemplo la teoría darwinista de la evolución surge de un nemsistema creado sobre todo por Charles Darwin, aunque el se basaría probablemente en algunos nemes o ideas producidas por otras personas. Este artículo ha sido creado por un nemsistema formado principalmente por los nemes surgidos del autor, el cual ha recogido nemes culturales de personas diversas, tanto vivas como muertas. De esta forma los nemes se pueden agrupar en estructuras de mayor entidad, los nemsistemas. El conjunto de nemes que puebla actualmente la Tierra, bien aislados o agrupados en nemsistemas forman la nemosfera terrestre.

6 de junio de 2007

Nemes y nemomas




Los nemes se pueden agrupar en complejos de mayor coherencia, los nemomas, que no equivalen exactamente a los genomas de los genes.

Se entiende por genoma el conjunto de genes de un organismo, bien sea unicelular o pluricelular; en este último caso cada célula de este organismo tiene una copia idéntica del genoma, común a todas sus células, lo que ocurre es que según sea el tipo de célula, a lo largo de su vida, se expresan unos genes del genoma u otros.
Los nemes se forman de otra manera y son mucho menos estables y generalmente menos duraderos: las ideas, los nemes, son mucho más “volátiles”, más inestables que los genes, pues estos tienen un soporte físico (El ADN) y los nemes, aunque parten de la actividad neuronal de los cerebros no tienen por que estabilizarse; muchos se pierden: las ideas que una determinada persona tiene y no las perpetúa, no las da importancia, se le olvidan. Otros son más duraderos, pero acaban por desaparecer: pueden difundirse a otros hombres distintos al que los produjo cuando este los comunica y pueden tener cierto éxito pero si no tienen mucha trascendencia o solo sirven para un determinado lapso de tiempo, acaban por ser olvidados y desaparecen. Por ej. los nemes que producen una panda de chiquillos que se inventan un juego; cuando se hacen mayores, se pueden olvidar de este juego y como no ha salido de su círculo, el juego con sus nemes, se pierde en el olvido. Otros en cambio, tienen más “calado” intelectual: Se pueden difundir entre la población más o menos rápidamente y pueden perdurar cierto tiempo más o menos prolongado a lo largo de generaciones humanas. Son por ejemplo los nemes que surgiendo de mentes destacadas inducen la formulación de teorías científicas, filosóficas... las cuales perduran hasta que son superadas; estos pueden incluso sobrevivir en las nuevas teorías formuladas a la luz de nuevas épocas aunque estén en cierto modo transformados. Otros en cambio, da la impresión que una vez que han surgido no tienen perspectiva de olvidarse; por ejemplo ¡los que dieron lugar al futbol!
Como vemos el conjunto de nemes que produce un individuo a lo largo de su vida no siempre se conservan, es más, por lo común solo perduran unos pocos, si es que lo hacen, en generaciones futuras... quizá los hijos, nietos, de esta persona recuerdan las ideas de su progenitor; todo depende de la utilidad futura para estas generaciones que puedan tener. Además unos mismos nemes pueden perdurar mas o menos tiempo en una persona, incluso toda la vida; así se dice que alguien es “de ideas fijas” o que es “inestable y cambiante” o que es flexible, tolerante, rígido, según la facilidad con que cambie de ideas, admita las de los demás, sea fiel a sus principios...

23 de mayo de 2007

El futuro de los nemes




¿Que ocurrirá en el futuro con los nemes? Es claro que si los animales inteligentes sobreviven y evolucionan, los nemes también lo hacen y se pueden volver cada vez más poderosos, almacenando cada vez más información y controlando cada vez mejor el ambiente. Los “nemomas” de esta vida inteligente se extenderán cada vez más, colonizando poco a poco el espacio; de igual forma, la vida ha invadido y colonizado la Tierra. Pero he aquí el gran interrogante: ¿estarán siempre prisioneros estos nemes de sus cerebros animales o podrán en algún momento temporal de la evolución liberarse y separarse de ellos y evolucionar por su cuenta? ¿cómo lo podrán conseguir? Hace poco he leído que se ha conseguido utilizar los fotones de la luz como mensajeros de datos, de información. También se ha conseguido transformar haces de luz en luz líquida.... ¿y por qué no sólida? ¿Se podrán crear en el futuro seres luminosos que lleven información hasta el punto de que sean inteligentes? ¿ Podrá esta luz inteligente atravesar el espacio? ¿Hasta donde podrá llegar la evolución de la materia y la energía asociada a ella? ¿Hay regiones del universo con esta materia-energía en estados muy avanzados de evolución?

11 de mayo de 2007

Los nemes



Una característica de la evolución de la materia es que, no solo se vuelve más compleja sino que es capaz de almacenar en ella más cantidad de información. Este salto evolutivo es claro con la aparición de la materia viva: Los ácidos nucleicos y sus genes son moléculas diseñadas para el almacenaje y transferencia de información, que registra la historia de los distintos seres vivos, su evolución y sus características. Con la aparición de los animales, que poseen unas células muy especiales, las neuronas, diseñadas, al igual que los ácidos nucleicos para almacenar y transmitir información, pero a un nivel celular, se da un paso más. Y a medida que los animales se complican aparecen ciertos cerebros, lo suficientemente complejos y desarrollados como para dar lugar a animales inteligentes como el hombre, que son capaces de transmitir información por una vía extragenética y de forma muy acelerada, a través de la cultura. Los genes son sustituidos por los nemes o unidades básicas de pensamiento que también cambian, evolucionan a lo largo de las generaciones humanas y están sometidos a las mismas reglas evolutivas de los genes: conservación-herencia, variación-mutación y selección-ambiente. Lo que ocurre es que lo hacen a un ritmo mucho más acelerado. Además en estos seres inteligentes surge la consciencia: Estos seres se dan cuenta de que existen y se preguntan por sus orígenes, su misión en la vida y su futuro, una vez muertos, y aceptan de mal grado la posibilidad de su total desaparición.
Por otro lado, los seres vivos, a medida que se complican, como individuos son más autosucificentes e independientes del ambiente, pudiéndolo dominar y controlar mejor; estas capacidades están en función directa de la cantidad de información que son capaces de almacenar, que cada vez es mayor. En este sentido, considero a los seres vivos como seres materiales que luchan contra el aumento de entropía de este universo en expansión, ya que son capaces de almacenar cada vez mas información de forma ordenada: la información es orden.