3 de febrero de 2015

Evolución de la atmósfera terrestre




¿Cómo apareció la atmósfera y como ha evolucionado hasta la actualidad? Nuestro planeta, debido a su tamaño y a su masa media no pudo retener gases ligeros como el hidrógeno y el helio, que escaparon, barridos por el viento solar. Una vez que este viento aminoró, los planetas terrestres rehicieron sus atmósferas (los que pudieron) y la Tierra, a partir de gases expulsados de sus abundantes volcanes logro fabricar una atmósfera discreta formada por dióxido de carbono, nitrógeno, vapor de agua, y dióxido de azufre con trazas de otros.

Hay que hacer notar, que se cree, que el CO2 fue más abundante en aquella atmósfera, que en la actual; se sabe que el sol, en aquella época emitía menos energía que en la actualidad (alrededor de un 30% menos), pues estaba entrando en la fase del helio, más estable y energética; el CO2, principal gas invernadero, compensaría dicha falta de calentamiento, permitiendo una temperatura templada en la superficie terrestre y la licuación del agua. Con el tiempo, y con la hidrosfera formada, los procesos geológicos externos, como la meteorización, erosión, transporte y sedimentación se asentaron sobre la superficie terrestre y el dióxido de carbono fue incorporándose a la corteza terrestre, principalmente en forma de carbonatos como consecuencia de dichos procesos; este hecho decrementó dicho gas en esta atmósfera primitiva, con lo cual debió disminuir la temperatura en superficie.

 

Pero esta primera evolución atmosférica fue seguida de otra, tal vez más importante para nosotros y gracias a la cual estamos aquí: la transformación de dicha atmósfera en oxidante, tal y como es en la actualidad.

Los primeros seres vivos, que muy probablemente fueron bacterias, aparecieron en nuestro planeta una vez que aminoró la etapa de craterización, a partir de unos 3.800 m.a. Muy pronto surgió el metabolismo autótrofo y la fotosíntesis bacteriana y aparecieron en escena las cianobacterias (antiguas algas azules) como lo demuestra la aparición muy temprana de estromatolitos fósiles, que son tapines petrificados de diferentes poblaciones bacterianas, entre las que, de manera importante se encuentran estas cianobacterias; estos estromatolitos también se forman en la actualidad; pues bien, estas bacterias y por supuesto otros tipos, ya poblaban los primitivos océanos hace 3.500 m.a. Como se sabe, la actividad fotosintética consume CO2 y desprende O2 (oxígeno) al ambiente. Los océanos comenzaron a cargarse de oxígeno y después este gas pasó a la atmósfera, de manera que hace unos 2.600 m.a. dicha envoltura ya era bastante oxidante y en torno a los 2.000 m.a., la atmósfera cercana a la superficie terrestre (homosfera) era de composición similar a la actual, es decir, con un 78% de nitrógeno, un 21% de oxígeno y trazas de vapor de agua, gases nobles como argón y dióxido de carbono (0,03%).

 

Hay que indicar en esta evolución atmosférica algunas consecuencias notables: En primer lugar el incremento significativo de oxígeno en la atmósfera; se considera a las bacterias fotosintéticas y a las cianobacterias en particular como los primeros seres vivos que contaminaron la atmósfera de forma importante, produciendo un verdadero cataclismo ambiental: la atmósfera oxigenada. El oxígeno es un gas muy reactivo y para las primitivas bacterias debió resultar venenoso, provocando una de las primeras extinciones masivas de seres vivos sobre la Tierra. Pero los seres vivos, en especial los bacterianos, son persistentes y se adaptan con el tiempo a las nuevas situaciones ambientales; así es que pronto aparecieron bacterias resistentes a este gas letal, las bacterias que actualmente llamamos aerobias: la evolución inventó unas enzimas capaces de neutralizar el oxígeno; este se utilizó en oxidar moléculas mas o menos complejas para liberar la energía que contenían y esta energía fue aprovechada por la propia bacteria para sus necesidades vitales, dejando como residuos metabólicos ambientales, dióxido de carbono y agua. Se inventó la respiración aerobia, muy rentable energéticamente hablando, y que actualmente han adoptado la gran mayoría de los seres vivos; somos seres vivos adaptados a vivir en un ambiente oxigenado.

El surgimiento de estas bacterias aerobias fue una jugada maestra de la evolución: por un lado se consigue neutralizar al oxígeno, que ya no resulta venenoso y por otro lado se utiliza en beneficio de las nuevas bacterias, disponiendo estas de una mayor cantidad de energía para sus actividades vitales; además, el dióxido de carbono expulsado como desecho metabólico al ambiente se podía utilizar para el proceso fotosintético.

Pero hay más; a medida que se iba incrementando el oxígeno en la atmósfera, éste fue formando una capa de ozono (oxígeno triatómico) en las capas altas atmosféricas (estratosfera). Este hecho trajo consecuencias muy favorables para el desarrollo de la vida sobre la Tierra: Los rayos solares llegan a la superficie terrestre y no todos tienen la misma frecuencia o longitud de onda. Los de alta frecuencia y corta longitud de onda son más penetrantes y suelen ser más peligrosos; esto sucede con los rayos ultravioleta de onda corta que llegan con bastante facilidad y abundancia a la Tierra y que dañan las estructuras vivas como el ADN; pues bien, la capa de ozono actúa como un filtro y no deja pasar a este tipo de rayos UV de onda corta hacia nuestra superficie; hasta entonces, las bacterias tuvieron que vivir protegidas de estas radiaciones, en los océanos o bajo tierra; con la aparición de esta capa de ozono las bacterias primero y los seres no bacterianos después pudieron colonizar la tierra firme, el ambiente terrestre y así llegar a la situación actual en la que la vida se ha extendido por toda la superficie de nuestro planeta.

Este ambiente oxigenado, además propició la aparición de las células no bacterianas (eucariotas) modernas, de las cuales está hechos todos los seres pluricelulares que hay sobre la Tierra, como los hongos, los vegetales y los animales, incluidos nosotros. Según la hipótesis endosimbiótica, hoy en día aceptada y probada, nuestras células surgieron de la asociación entre células precursoras eucariotas (quizá arquibacterias) y bacterias aerobias, las cuales, se transformaron en mitocondrias y bacterias fotosintéticas que se transformaron en cloroplastos (esto último, en los vegetales); de esta manera la nueva célula eucariota era más eficiente, ya que podía respirar el oxígeno, consiguiendo un alto rendimiento energético. Estos nuevos seres debieron surgir probablemente entre 2.000 y 1.500 m.a. y muchos de ellos, al igual que las bacterias, colonizaron el medio terrestre.


8 de enero de 2015

Nuestra consciencia en un multiuniverso cuántico




Sabemos que en el mundo subatómico impera la mecánica cuántica. Por ejemplo, los electrones pueden estar en varios lugares a la vez alrededor del núcleo atómico, en un margen de probabilidades. Solamente si se miden, es decir, se detectan, se estabilizan según esta medición para una de sus propiedades, bien la velocidad, la posición, el spin….
            Se dice que esto no ocurre en el mundo macroscópico. Pero ¿sucede realmente así?

Hay que tener en cuenta que en el caso de la especie humana, por ejemplo, existe lo que se llama el libre albedrío: Las personas pueden elegir una acción o bien una conducta entre varias posibles. Cuando eligen una, según su criterio, la han fijado (la han medido) en el tiempo y en el espacio, dentro de las posibles. ¿No es esto una suerte de física cuántica a nuestra escala? Un ser gigantesco que nos observara podría pensar que nos comportamos como los electrones…. En realidad, si la física cuántica impera en el mundo subatómico, ¿por qué no va a estar también a todas las escalas cósmicas? Otra cosa es que nosotros lo percibamos. 

            Según las teorías epigenéticas, cada vez más fundadas, la actividad mental, (pensamientos, emociones, actitudes, creencias…) estimulan la producción de diversas biomoléculas en nuestro organismo, como neurotransmisores, interleucinas, hormonas… o bien las ondas electromagnéticas antes comentadas, que viajan por el, llegan a las células y pueden influir en nuestra salud, bien positiva o negativamente y además pueden provocar la activación o desactivación de determinados genes….

            Es decir, que nuestra mente, con nuestra libertad de acción y elección, con nuestro libre albedrío, con nuestros buenos o malos pensamientos, con nuestro estado de ánimo, influye en nuestro cuerpo, en nuestra salud y en nuestros genes. Estos hechos se pueden realizar en un sentido o en otro, dependiendo de las circunstancias ambientales, de nuestro albedrío, de nuestras relaciones humanas y sociales, etc; por lo tanto hay todo un abanico de probabilidades de las cuales se cumplen unas u otras dependiendo del devenir del tiempo y del espacio, es decir del cambio evolutivo. Los seres vivos y no vivos, la materia, al evolucionar, va fijando una determinada realidad entre múltiples posibles: el Universo se va realizando, se va haciendo, en su evolución; podría hacerse de otra manera, ya que existen muchas posibilidades. De entre las múltiples potencialidades se realiza una que se convierte en acto, que se supone es la más probable. Pero … puede cambiar la probabilidad…

 Estos razonamientos enlazan con la existencia de múltiples universos potenciales más o menos probables. Así como un determinado estado de un electrón alrededor de su átomo se fija una vez observado y medido, según la física cuántica, la materia-energía del Cosmos se realiza, se actualiza, se concreta de entre muchas posibles, a lo largo de su evolución espacio-temporal.
            Muchas veces nos hemos preguntado, que hubiese ocurrido si hubiésemos actuado de otra manera ante una situación. Esta otra actuación también era perfectamente posible, pero ¡no la elegimos!...  Nuestro futuro hubiese sido diferente.

            Ya he escrito en otras ocasiones que a lo largo de la evolución de nuestro universo, que está en expansión, van apareciendo existencias: Primero, en los primeros instantes del big bang, solamente existía energía, que quizá proviniese de otro universo ¿a través de un agujero negro?; esta energía, a medida que se fue enfriando como consecuencia de la inicial expansión inflaccionaria, fue dando lugar a materia (no olvidemos que la energía se puede interpretar como materia condensada y muy caliente) y esta se fue complicando cada vez más con su enfriamiento y expansión, aunque no necesariamente en el orden que indico a continuación y tampoco de forma lineal:
 
¿Cuerdas? …. quarks, electrones, neutrinos, fotones, protones, neutrones, átomos, moléculas, nebulosas, estrellas, planetas, galaxias, cúmulos de estrellas y galaxias, seres vivos, inteligencias, espíritus…
 
            Siempre, respetándose el principio de conversión de materia en energía y viceversa.
             En realidad, al expansionarse nuestro universo, se vá creando espacio y tiempo, de manera que el cosmos en un entramado de cuatro elementos que interactúan entre sí, a lo largo de su evolución: energía, materia, espacio y tiempo. No se puede entender uno de esos componentes sin  los otros y todos forman un todo único en continua movilidad y transformación. Todo lo que hay en el universo, materia energía, espacio y tiempo, está interconectado y se influye mutuamente, como los componentes de un ecosistema.

            Según la teoría de las cuerdas, estamos formando parte de un multiuniverso de 11 dimensiones; nosotros solo percibimos nuestro universo tetradimensional (3 dimensiones espaciales y una temporal); pero existen realidades, las restantes dimensiones, que nos son ajenas. La estructura más íntima y diminuta de la materia-energía correspondería a unas cuerdas casi infinitamente pequeñas, todas iguales, que según con que frecuencia vibren, originan los diferentes tipos de materia y energía. Todo el multiuniverso estaría formado por estas cuerdas que pueden pasar de unas dimensiones a otras sin estar limitadas al espacio y al tiempo; es decir, una cuerda puede saltar de una dimensión a otra instantáneamente y sin atravesar ningún espacio. Para esto hace falta que se cumplan determinadas condiciones de resonancia vibratoria entre las dos dimensiones en cuestión. Como las cuerdas son las que forman las diversas estructuras materiales, a nivel subatómico y  también macroscópico, si se cumplen las condiciones antes indicadas, (mucho más fácil a nivel subatómico que macroscópico) la materia-energía puede atravesar las diferentes dimensiones del multiuniverso, viajando por el. Estos viajes incluirían a las consciencias animales y sobre todo, las humanas, que son más poderosas. Dicho de otro modo, una persona, quizá, convenientemente entrenada, o con poderes paranormales, podría viajar con su mente a otras dimensiones, a universos paralelos, saltándose las limitaciones espacio-temporales. Podrían explicarse, por otro lado, algunas desapariciones de objetos y personas, por ejemplo.


30 de noviembre de 2014

Intraterrestres





Se entiende por intraterrestres aquellos seres inteligentes, humanos o extrahumanos, que viven o han vivido en el interior de nuestro planeta. 

Al hablar del interior de la Tierra se pueden considerar dos opciones: 
La existencia de vida en la corteza terrestre, en túneles, galerías y cuevas de mayor o menor extensión y la existencia de vida en el lugar ocupado por el manto y el núcleo terrestre. Esto último es la llamada teoría de la “Tierra hueca” que aunque tiene sus defensores, yo la considero poco probable. Así es que consideramos la primera opción que es perfectamente posible.

¿Qué tipos de seres inteligentes pudieron vivir o viven actualmente en el interior de la corteza terrestre?

Pueden ser humanos de la actual humanidad que han decidido excavar en el subsuelo o aprovechar cuevas naturales para vivir con fines diversos, por ejemplo estableciendo “bunkers” de supervivencia ante posibles futuras guerras nucleares o catástrofes naturales.

Pueden ser también supervivientes de anteriores humanidades, quizás más evolucionadas y adelantadas científica y tecnológicamente que la nuestra (Humanidad hiperbórea, lemúrida, atlántida…..) que por razones que se nos escapan, han decidido vivir ocultos bajo tierra.

O pueden ser razas reptilianas inteligentes nativas de nuestro planeta, por ejemplo procedentes de la evolución de ciertos dinosaurios bípedos, que han sobrevivido en el interior de la Tierra. A este respecto es interesante una entrevista con uno de estos seres, Lacerta, que enlazo más abajo.

O pueden ser seres inteligentes de origen extraterrestre o de otras dimensiones.
A este respecto, estos seres pudieran ser humanoides o no. En ambos casos se habla actualmente de la existencia de bases OVNI intraterrenas de varias razas alienígenas (nórdicos, reptilianos, grises…) que están o no en connivencia con las grandes potencias habiendo pactado, en este primer caso, tratados más o menos turbios…

Es posible que algunas de estas razas intraterrestres, en concreto, reptilianas, sean los antiguos demonios de las religiones como la cristiana.

En cuanto a los intraterrestres humanoides, hay referencias a seres muy evolucionados y sabios como la “la Hermandad Blanca” que viven ocultos, por ejemplo, la ciudad subterránea de Shambala del mundo de Agharta que está extendido en varias zonas subterráneas como debajo del Himalaya, desierto de Gobí y en varias zonas de Sudamérica como Paititi o la cueva de los Tayos. Estos maestros, probablemente de origen extraterrestre, serían beneficiosos para la conservación y estabilidad de nuestro planeta, guardando importantes saberes sobre las humanidades terrestres. 

A continuación enlazo varias páginas que detallan algunos aspectos de lo aquí expuesto:






1 de noviembre de 2014

Objetos fuera de tiempo




 Son conocidos por las siglas Oopart (Out of place artifact = Artefacto fuera de lugar) aunque el nombre del título es más correcto, pues no todos los objetos son artefactos y el factor determinante es el tiempo, no el lugar.

Hay muchos de estos objetos que se han encontrado “fosilizados" en estratos rocosos de muy diversas épocas y que no encajan con la época del estrato y por lo tanto del objeto.

Según la wikipedia un oopart es un objeto de interés histórico, arqueológico o paleontológico que se encuentra en un contexto muy inusual o aparentemente imposible que podría desafiar la cronología de la historia convencional.

Su ubicación cronológica puede situarse desde el precámbrico hasta épocas históricas de la humanidad pero casi siempre muestran señales de adelantos tecnológicos imposibles para la época en que se han encontrado.

Para los científicos ortodoxos, tales objetos o bien son falsificaciones o bien no tienen respuesta y los ignoran o bien son interpretaciones erróneas.

Para otros investigadores que se los toman más en serio sacan conclusiones más inquietantes, que echan por tierra el origen y la historia oficial de la humanidad:

1.       La especie humana es mucho más antigua de lo que nos han enseñado y su nivel científico y tecnológico también.

2.       Es posible que hayan existido otras humanidades, ya incluso en el precámbrico y que han sido destruidas por causas naturales o artificiales (autodestrucción, exterminio por parte de “dioses”…).

3.       Estos objetos fuera de tiempo pudieron ser hechos por seres humanoides extraterrestres (dioses) que desde el origen de nuestro planeta han deambulado por él.

4.   Han sido efectuados por viajeros en el tiempo, probablemente desde el futuro al pasado.

Son algunas opciones que merecen ser tenidas en cuenta e investigadas.

A continuación enlazo cinco páginas y dos videos que detallan este fascinante tema y que dan ejemplos de los principales ooparts.










 

16 de octubre de 2014

¿Es nuestro ADN de procedencia extraterrestre?





Todos los seres vivos de nuestro planeta presentan en su células un conjunto de instrucciones para su desarrollo y supervivencia. Estas instrucciones, a modo de mensaje codificado, están representadas por el ácido desoxirribonucléico (ADN), una o muchas hebras dobles que se disponen en el espacio en forma de la llamada “doble hélice”, según el modelo propuesto por Watson y Crick en 1953. En estas cadenas de ADN se sitúan los genes que al expresarse se traducen a proteínas y tales dobles hélices macromoleculares se empaquetan en los llamados cromosomas celulares. Estas moléculas (las proteinas) son las principales responsables de nuestras características biológicas diferenciales en cuanto a especie e individuo. 

Cualquier ser vivo tiene un conjunto de genes iguales en cada una de sus células que determinan esta especificidad e individualidad. El ADN representa el conjunto de instrucciones biológicas de un programa que determina como será un ser vivo, su nacimiento, desarrollo y muerte. La información biológica radica en estas largas macromoléculas.

Pero no toda la información registrada en una molécula de ADN representa a genes que se expresan. En todas las células no bacterianas existe aproximadamente un 90% de ADN en cada célula que no corresponde a genes. (En el caso de la especie humana se ha estimado que el número de genes por célula es de unos 20.500.)

Dentro de este ADN, alrededor de un 70% no se sabe exactamente qué función tiene y en principio se le ha denominado “ADN basura”. Actualmente se sospecha que parte de él puede tener una función reguladora y colaboradora en la expresión de los genes, además de un porcentaje variable de ADN aportado por virus y bacterias, por ejemplo, el llamado ADN móvil y transponible, entre otros; pero es mucho el porcentaje de un “ADN misterioso”.

Por otro lado, no se sabe cómo se pudieron formar los ácidos nucléicos (ADN y ARN) en nuestro planeta. Suponiendo que existieran previamente sus componentes, los nucleótidos, de carácter monomérico, (se ha conseguido fabricar en el laboratorio aminoácidos y otras moléculas biológicas sencillas – Miller y Urey, 1952 - ), es muy poco probable que estos nucleótidos se ensamblaran espontáneamente, por azar, para formar las larguísimas cadenas de polímeros de ácidos nucleícos y además organizados con una serie de instrucciones para formar seres vivos.

 Ciertos científicos, creen que los ácidos nucléicos son de procedencia extraterresre en una especie de panspermia. Vinieron a la Tierra transportados quizá por meteoritos y cometas. Otros científicos, como F.Crick, van más allá y postulan una panspermia dirigida, es decir, una o varias civilizaciones extraterrestres avanzadas han traído a nuestro planeta estos ácidos nucléicos, probablemente en forma de células (bacterianas o no) para que aquí evolucionen; es decir, han sembrado de vida a nuestro planeta. Posiblemente lo han podido hacer también en otros planetas favorables para la vida de nuestro universo. Posteriormente, dichas civilizaciones han tutelado esta evolución terrestre, vigilándola y regulándula, según un plan cósmico.

Pero la gran pregunta es: ¿Cómo surgió la vida por primera vez en nuestro universo. ¿Procede de otros universos? Y si es así ¿Cómo surgió por primera vez en el cosmos (universo de universos)?

Para responder a esta pregunta se me ocurren dos alternativas: 

 1. Desterminados universos son bioamigables y la materia que da lugar a los seres vivos como los ácidos nucléicos mencionados, emerge en los planetas favorables para la vida como la Tierra; es un proceso evolutivo que cuenta con un ambiente propicio y con tiempo necesario. Primero surge la materia y después, con ciertas condiciones, la vida. El universo bioamigable se va desarrollando (evolucionando)... ¿según un programa establecido? 

2. Existe un cosmos desarrollado a partir de una primitiva conciencia creadora (Dios) que por procedimientos que ignoramos da lugar en ciertas condiciones a seres vivos en determinados universos bioamigables como parece ser es el nuestro. No se descarta, como he dicho, la propagación posterior de la vida a través de la siembra en diferentes planetas propicios (panspermia dirigida) por parte de seres conscientes (dioses creadores delegados ¿extraterrestres, entidades interdimensionales?). A propósito de tal alternativa, leer "El universo teológico"

Puede que las dos alternativas se complementen.

A parte de lo escrito, hay científicos, como el profesor Chang, que indican que en el mal llamado “ADN basura” humano (y quizás de otros seres vivos) existe ADN extraterrestre con un determinado programa para los humanos.

Es más, según determinados contactados que nos informan de mensajes de civilizaciones extraterrestres como los pleyadianos, nuestro primitivo ADN era mucho más rico y completo en instrucciones que el actual. Determinadas entidades negativas de tipo reptiliano, enemigas de la humanidad, hace unos cientos de miles de años modificaron genéticamente nuestro ADN y lo “empobrecieron” limitando nuestra conciencia y memoria. El patrón de ADN original se quedó dentro de las células humanas. Sin embargo, no era funcional. Fue además, dividido, desconectado. Es un reto de la humanidad superar este déficit y conseguir de alguna manera, quizás con ayuda externa ¿pleyadiana? recuperar nuestro ADN y conciencia cósmica primigenia.

Para información más detallada de algunos aspectos del tema aquí escrito, coloco los siguientes enlaces: